El Gobierno del Principado de Asturias ha alcanzado un principio de acuerdo con Indra para utilizar el taller de Barros, en Langreo, durante un periodo de 25 años en régimen de alquiler, operación que conllevará una inversión inicial mínima estimada de siete millones de euros en el primer ejercicio.
La iniciativa, que deberá ser ratificada por los órganos de gobierno de la compañía tecnológica y de la Sociedad Regional de Promoción (SRP), permitirá poner en marcha en Asturias una nueva planta de fabricación de componentes y productos destinados a la industria de defensa.
El consejero de Ciencia, Industria y Empleo, Borja Sánchez, y el presidente de la SRP y director ejecutivo de la Agencia Sekuens, David González, comparecieron en la Junta General para detallar los últimos avances en el proyecto de instalación de la factoría de Indra en las naves que el Principado comprará a Duro Felguera por 10,7 millones de euros.
Sánchez explicó los elementos esenciales del preacuerdo con Indra, que se instalará en el complejo de Barros mediante un contrato de arrendamiento de 25 años.
El precio del alquiler se fijará siguiendo criterios estrictamente objetivos y ajustados al mercado. Para ello, una tasadora independiente homologada por el Banco de España será la encargada de determinar la renta.
El principio de entendimiento recoge el compromiso de Indra de acometer las inversiones precisas para adaptar las naves y poner en funcionamiento la que será su segunda fábrica en Asturias. Dado el tipo de actividad y el sector al que se dirige, se calcula una inversión mínima de siete millones de euros en el primer año. El acuerdo contempla asimismo una opción de compra, tanto para Indra como para un posible tercero.
El consejero y el presidente de la SRP han subrayado que el principio de acuerdo supone un hito clave para rematar un proyecto que el Ejecutivo autonómico considera estratégico para la región. “Cumplimos el compromiso que adquirimos cuando decidimos intervenir para facilitar la llegada de este proyecto industrial a la comunidad y damos un paso más para consolidar una actividad de alto valor añadido, generadora de empleo cualificado y con capacidad para reforzar nuestro tejido productivo”, ha destacado Sánchez.
La intención del Principado es cerrar en las próximas semanas tanto la adquisición del taller a Duro Felguera, por 10,7 millones, como la posterior cesión en alquiler a Indra de las instalaciones de Barros. “No hemos adquirido Barros para resolver los problemas de nadie, sino porque existía un proyecto industrial”, ha señalado el consejero.
El complejo de Barros dispone de cerca de 80.000 metros cuadrados repartidos entre diferentes edificios y zonas productivas. Indra asumirá las inversiones necesarias para rehabilitar, adecuar y equipar los espacios, con el objetivo de transformarlos en una planta destinada a la producción de componentes para la industria de defensa.
La propuesta que impulsa el Gobierno de Asturias a través de la SRP persigue tres metas principales: reforzar la base industrial en un ámbito estratégico, favorecer la creación de empleo estable y de calidad y asegurar el uso productivo a largo plazo de unas instalaciones con una larga trayectoria industrial.
El consejero ha apuntado que, de acuerdo con las previsiones actuales, el proyecto industrial generará un impacto económico directo, medido en términos de valor añadido bruto (VAB), de entre 500 y 600 millones de euros y permitirá la creación de entre 400 y 450 puestos de trabajo, tanto directos como inducidos.