Un total de 1.614 médicos de diferentes comunidades autónomas han suscrito la carta abierta impulsada por la Asociación Médicos Unidos por sus Derechos (MUD). En este escrito reclaman a las organizaciones sindicales que respaldan la reforma del Estatuto Marco que retiren su apoyo al texto que se está tramitando y vuelvan a defender de forma real las condiciones laborales del colectivo médico.
El documento critica que el Anteproyecto consolida un modelo sustentado en la sobrecarga asistencial, las guardias obligatorias, las jornadas excesivas y la ausencia de un reconocimiento específico para la profesión médica. A juicio de los firmantes, este escenario no solo deteriora la situación de los facultativos, sino que también pone en riesgo la calidad de la atención y la seguridad de los pacientes.
“Quienes sostenemos la asistencia a pie de cama de forma ininterrumpida y tutorizamos con enorme preocupación a las nuevas generaciones de residentes que heredarán este sistema, hemos llegado al límite de nuestra capacidad física y mental”, señala el texto.
La misiva subraya que los médicos siguen asumiendo jornadas extraordinarias que no se regulan en igualdad de condiciones respecto al resto de trabajadores. Asimismo, denuncia que las decisiones sobre su marco laboral continúan adoptándose desde otras categorías sanitarias, sin contar de forma directa con la representación médica.
Los profesionales firmantes ven especialmente grave que centrales sindicales, cuya razón de ser es la defensa de los derechos laborales, hayan avalado un proyecto normativo que, según sostienen, perpetúa desigualdades históricas que recaen exclusivamente sobre los médicos.
“No les pedimos privilegios. Les pedimos, sencillamente, que apliquen para nosotros las mismas líneas rojas de prevención de riesgos, descanso y salud laboral que exigen con contundencia para los demás. Es imposible cuidar de la salud de la población cuando la estructura nos obliga a sacrificar la nuestra”, indica la carta.
Desde MUD remarcan que las 1.614 adhesiones suponen una nueva muestra del creciente malestar existente en la profesión médica frente a la reforma del Estatuto Marco.
La asociación insiste en que el conflicto va más allá de una mera disputa laboral: “Cada guardia de 24 horas, cada plantilla insuficiente y cada profesional obligado a trabajar exhausto repercute directamente en la atención que reciben los pacientes. Defender unas condiciones laborales dignas para los médicos es también defender una sanidad pública más segura y de mayor calidad”.
Por este motivo, Médicos Unidos por sus Derechos insta a UGT, CCOO, CSIF y SATSE a revisar su postura y a impulsar una negociación que reconozca la singularidad del trabajo médico, garantice un ámbito propio de diálogo y permita avanzar hacia un marco legal acorde con la responsabilidad, la formación y la dedicación que implica ejercer la medicina.