Las autoridades sanitarias han confirmado este lunes el tercer caso de difteria detectado en Ceuta en el plazo de una semana, una información adelantada por el diario El Pueblo de Ceuta y verificada por Europa Press a través de fuentes oficiales.
Hace menos de siete días se constató la presencia de esta enfermedad de declaración obligatoria en una mujer migrante alojada en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) y en un menor extranjero no acompañado que residía en un centro de acogida de la Ciudad Autónoma.
El caso notificado ahora es el primero de difteria identificado en una persona nacida en Ceuta. Desde el servicio de Medicina Preventiva del Hospital Universitario de Ceuta (HUCE) han subrayado que el afectado no ha mantenido contacto directo con población migrante.
Según las fuentes consultadas, el diagnóstico corresponde a un hombre de edad avanzada, residente en la ciudad, que presenta una infección cutánea cuyo cultivo ha resultado positivo para esta patología.
En España no se registraba un episodio de difteria en un residente autóctono desde 2021, cuando se confirmó un caso de infección cutánea en Galicia.
El paciente, que no se encuentra en estado grave, permanece aislado en su domicilio y está siendo tratado con antibióticos. La infección se identificó a partir del cultivo de una herida atendida en el centro de salud de Otero. Los servicios sanitarios siguen a la espera de determinar la virulencia de la bacteria.
Tras la confirmación del positivo, Sanidad debe localizar a las personas que hayan mantenido un contacto estrecho con el enfermo para valorar si precisan profilaxis y seguimiento. Estos contactos pueden recibir tratamiento antibiótico preventivo durante seis días.
El aumento de patologías infecciosas asociado a la entrada masiva de migrantes en Ceuta ha llevado a las autoridades a intensificar los dispositivos de vigilancia sanitaria en la ciudad.
Ya en la tarde del domingo, el servicio de Medicina Preventiva del HUCE difundió una nota informativa dirigida al personal sanitario en la que se les insta a reforzar las medidas de protección frente a la exposición a agentes biológicos. En el documento se recuerda a los trabajadores del INGESA la obligatoriedad de utilizar material de protección en todo momento.