El Consejo Nacional de Derechos Humanos de Marruecos (CNDH), organismo oficial del país, ha acusado a miembros de las fuerzas de seguridad españolas de haber cometido "malos tratos y agresiones" contra migrantes durante las entradas masivas registradas en Ceuta los días 30 y 31 de julio.
Las acusaciones aparecen en un informe preliminar presentado el pasado 8 de agosto, que todavía no constituye la versión definitiva de las conclusiones del organismo. El documento analiza tanto lo sucedido a ambos lados de la frontera como el papel desempeñado por las redes sociales antes y durante la crisis.
El CNDH asegura haber entrevistado a personas que regresaron a Marruecos después de entrar en Ceuta y afirma haber recogido "múltiples alegaciones coincidentes" sobre agresiones atribuidas a agentes españoles.
Según el texto, algunos de los entrevistados sostuvieron que los supuestos abusos se habrían producido "especialmente en lugares fuera del alcance de las cámaras". El informe recoge estas acusaciones como testimonios de los migrantes, pero la información disponible no acredita mediante pruebas independientes que esos episodios se produjeran en los términos denunciados.
Denuncias contra agentes españoles y marroquíes
El documento no limita sus reproches a España. El Consejo afirma haber constatado casos de afectación de la integridad física de quienes participaron en los cruces tanto por parte de las autoridades españolas como de las marroquíes.
"Se han constatado casos de vulneración de la integridad física de los transeúntes por parte de las autoridades españolas y marroquíes, así como casos de vulneración de la integridad física de miembros de las fuerzas de seguridad marroquíes", señala el informe.
El CNDH asegura además que algunos menores fueron víctimas en Ceuta de ataques, insultos, golpes y estigmatización por parte de lo que define como "grupos extremistas", y reprocha que no se proporcionara protección y asistencia suficientes frente a agresiones de carácter racista y xenófobo.
El documento analiza la atención recibida por una parte de las decenas de miles de personas que cruzaron hacia la ciudad durante aquellas 48 horas. El propio informe cifra el contingente en torno a 72.000 personas.
El informe atribuye a Ceuta un cierre de comercios que no ordenó la Administración
Una de las afirmaciones del documento entra, sin embargo, en contradicción con lo sucedido durante la crisis.
El CNDH responsabiliza a las "autoridades locales" de Ceuta de haber ordenado el cierre de restaurantes, cafeterías y establecimientos comerciales, presentándolo como parte de una supuesta falta de asistencia a los migrantes.
No hubo una orden de cierre dictada por el Gobierno de la ciudad.
La Confederación de Empresarios de Ceuta recomendó a los establecimientos comerciales permanecer cerrados ante la situación que se vivía en las calles. Fueron posteriormente los propios empresarios quienes decidieron seguir o no esa recomendación.
El dato introduce una incorrección relevante en un documento que todavía se encuentra en fase preliminar.
Más de un millón de usuarios en los grupos analizados
Una parte importante del informe está dedicada al papel de las redes sociales en la movilización hacia Ceuta, una cuestión sobre la que también han puesto el foco en los últimos días las autoridades españolas y europeas.
El organismo marroquí asegura haber identificado los primeros contenidos engañosos ya el 8 de julio, tres semanas antes de la entrada masiva.
Una página de Facebook dedicada a contenidos sobre migración, España y ciudadanos marroquíes residentes en territorio español difundió entonces el mensaje de que quienes fueran interceptados en el mar mientras intentaban llegar a Ceuta o Melilla a nado no podían ser devueltos.
La publicación atribuía esa afirmación a una supuesta "delegación gubernamental española" y tuvo, según el informe, una importante difusión.
El Consejo señala también como un elemento de movilización la circulación de una fotografía de una joven marroquí realizando el signo de la victoria después de haber cruzado a Ceuta el 28 de julio junto a otro grupo de migrantes.
El equipo de seguimiento del CNDH examinó publicaciones de 23 grupos de Facebook que sumaban más de 1.086.000 miembros y que generaban de media más de 1.400 publicaciones diarias.
Cinco de los grupos principales fueron eliminados el jueves 30 de julio, precisamente el primer día de las entradas masivas.
Las redes, pero también la situación económica en Marruecos
El informe no atribuye lo sucedido únicamente a los mensajes difundidos por Internet.
El organismo también apunta a la situación económica y humanitaria de una parte de la población marroquí y a las condiciones internas que habrían impulsado a miles de jóvenes y menores a intentar llegar a Ceuta.
La cuestión digital ha cobrado especial relevancia después de la crisis. Meta y TikTok han acordado reforzar la verificación de contenidos relacionados con los cruces hacia España ante el temor de que redes criminales puedan utilizar información falsa para promover nuevos desplazamientos.
A ello se añade la preocupación por nuevas convocatorias difundidas en TikTok y WhatsApp para intentar otra entrada colectiva hacia Ceuta el próximo 15 de agosto.
El precedente de la tragedia de Melilla
No es la primera vez que el Consejo Nacional de Derechos Humanos de Marruecos publica conclusiones controvertidas sobre una crisis fronteriza con España.
Después de la tragedia registrada en Melilla el 24 de junio de 2022, cuando al menos 23 migrantes murieron durante un intento de entrada por la frontera del Barrio Chino, el organismo atribuyó parte de la responsabilidad a las autoridades españolas.
Su informe sostuvo entonces que la decisión de mantener cerradas las puertas fronterizas había contribuido a la concentración de personas.
Investigaciones posteriores realizadas por organizaciones y medios de comunicación documentaron, sin embargo, el papel de las fuerzas marroquíes en la retención de los migrantes, el lanzamiento de gases lacrimógenos y el uso de la fuerza durante aquellos acontecimientos.
La investigación de la Fiscalía marroquí terminó archivándose en 2024 por "ausencia de indicios de delito", después de concluir que los agentes habían hecho un uso proporcional de la fuerza.
Cuatro años después, el CNDH vuelve a intervenir en una crisis fronteriza entre Marruecos y España. Esta vez, sus conclusiones son todavía provisionales y contienen tanto acusaciones graves contra las fuerzas de seguridad de ambos países como un extenso análisis sobre la movilización digital que precedió a la llegada masiva de migrantes a Ceuta.