El hombre acusado de agredir con un arma blanca a su expareja en plena vía pública en Gijón el pasado viernes, detenido entonces e ingresado en prisión provisional a la espera de juicio por esos hechos, ha sido condenado este miércoles a nueve meses de prisión por vulnerar semanas antes la orden de alejamiento que tenía en vigor.
Según ha informado la Fiscalía del Área de Gijón en una nota de prensa, la vista se celebró este miércoles en el Tribunal de Instancia de Gijón, plaza número 3, donde el procesado alcanzó un acuerdo de conformidad con el Ministerio Público.
El escrito fiscal detalla que el acusado estaba sometido a una medida dictada por la sección de violencia sobre la mujer del Tribunal de Instancia de Gijón, plaza número 1, el 28 de julio, que le prohibía acercarse a menos de 200 metros de su expareja, de su domicilio o de su centro de trabajo, así como mantener comunicación con ella por cualquier medio, durante un periodo de 16 meses.
Pese a esta prohibición, el hombre, de manera deliberada, contactó con la víctima a través del teléfono móvil en múltiples ocasiones entre el 31 de julio y el 3 de agosto, enviándole mensajes, audios y vídeos.
Además, el día 4, en torno a las 11.05 horas, la siguió por la calle, hasta el punto de que la mujer tuvo que pedir ayuda a una tercera persona en el lugar donde se resguardó. El acusado pasó entonces por delante y se “rió burlonamente”, según la Fiscalía, que subraya que esta conducta provocó miedo en la víctima.
La acusación pública calificó estos hechos como un delito continuado de quebrantamiento de condena en el ámbito de la violencia sobre la mujer, conforme a los artículos 468.2 y 74 del Código Penal.
Tras la aceptación de la pena de nueve meses de cárcel, el fiscal reclamó su cumplimiento íntegro y se opuso a que se concediera la suspensión de la condena al acusado.
La Fiscalía recordó igualmente que el hombre permanece en prisión provisional comunicada y sin fianza, inicialmente, y sin perjuicio de que esta calificación pueda modificarse, por un presunto delito de homicidio en grado de tentativa y otro de quebrantamiento de condena, en relación con la agresión que habría tenido lugar el pasado viernes.