La magistrada de Badajoz Beatriz Biedma sostiene que los intercambios de mensajes entre la exmilitante socialista Leire Díez y el exmagistrado Luis Sáenz de Tejada revelan una comunicación constante orientada a “destruir” la causa de David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, procedimiento que ella misma instruyó.
Así lo expone Biedma en un escrito al que ha tenido acceso Europa Press y que ha remitido al juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, encargado de investigar una presunta trama destinada a obstaculizar procedimientos judiciales que afectan al PSOE y que habría estado encabezada por el exdirigente socialista Santos Cerdán y coordinada por la exmilitante Díez.
La jueza afirma que, “en el presente momento procesal”, concurren “indicios racionales de la pertenencia de Sáenz de Tejada a la organización criminal investigada y de su plena inclusión en la actividad desplegada por la misma con la finalidad de desestabilizar el procedimiento” seguido contra David Sánchez por su contratación en la Diputación de Badajoz, causa que concluyó con una condena de inhabilitación por un delito de prevaricación.
Según detalla, “la cantidad de mensajes” cruzados entre Díez y Sáenz de Tejada “denota un contacto continuo para la ejecución de la estrategia para destruir” la causa de David Sánchez y recalca que “el periodo en que tuvieron lugar coincide con la fase álgida de la instrucción del procedimiento”.
Insiste además en que “existen indicios de una actuación concertada encaminada a recopilar información, desacreditar, presionar y propiciar el apartamiento” de Biedma de la investigación relativa al hermano del presidente del Gobierno.
Mensajes en grupos y papel de Sáenz de Tejada
La magistrada remarca que la implicación del exjuez no puede considerarse “anecdótica”. Se apoya para ello en un informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, que señala que en un grupo de WhatsApp denominado 'Vacaciones y viajes', en el que figurarían los empresarios Joaquín Parra y Javier Pérez Dolset, además de Díez y Sáenz de Tejada, se habrían remitido 476 mensajes.
Los investigadores consideran que esta habría sido “la principal vía de comunicación empleada en lo que respecta a esta línea de actuación”, y Biedma añade que, fuera de ese grupo, el exmagistrado y Díez habrían intercambiado de forma directa 176 mensajes adicionales.
La declaración de Cintia Rocho y el entorno del narcotráfico
En otro punto, la jueza vuelve a reclamar la declaración como testigo de Cintia Rocho, supuestamente relacionada con un grupo de Badajoz dedicado al narcotráfico. Lo hace tras su testimonio ante la Guardia Civil, en el que afirmó que el exjuez le manifestó que Biedma “era un puto grano en el culo y había que eliminarla”.
Aunque Pedraz rechazó inicialmente esta testifical, Biedma reitera que resulta “necesario” incorporarla a la investigación, a la vista de las conversaciones entre Rocho y Sáenz de Tejada y de una anotación en la agenda de Díez en la que escribió “Jueza de Badajoz. La Celsa. Heroína o Gitano”, referencia que apuntaría a Rocho y a otras personas vinculadas con actividades de narcotráfico.
En uno de sus informes, la UCO describe también cómo habría llegado Sáenz de Tejada hasta Rocho. De acuerdo con los agentes, tanto ella como otro testigo, Ángel Martín, conocido como 'El Gitano', habrían estado investigados por tráfico de drogas y delitos contra la vida y habrían “mostrado su disconformidad con las resoluciones adoptadas” en esos procedimientos, lo que les llevó a expresar sus quejas en un grupo de Facebook denominado “Independencia Judicial Badajoz”.
A partir de esos comentarios, la UCO concluye que Sáenz de Tejada “habría tenido conocimiento de sus respectivos casos, interés que, a la vista de los hechos que posteriormente se suceden, se habría extendido a los instructores de los respectivos procedimientos. El exmagistrado se puso entonces en contacto con Rocho y le aseguró que “en Badajoz hay una mafia judicial”, según los investigadores.
Posteriormente, desde la cuenta de Facebook identificada como José Fernández Rodríguez —cuya identidad real Biedma solicita ahora que se aclare— se contactó con Rocho para plantearle la necesidad de “hacer limpieza” en los juzgados de Badajoz y que, para ello, se pusiera en contacto con Martín. Ella, sin embargo, rechazó participar en tales actuaciones, concluyen los investigadores.