Organizaciones sindicales y sociales de Francia, el Reino Unido, Bélgica, Grecia, España, Portugal e Italia han suscrito una declaración conjunta para impulsar protestas coordinadas entre el 20 y el 22 de noviembre contra el aumento del coste de la vida.
El encuentro tuvo lugar este martes en París (Francia), a iniciativa de la Confederación de Sindicato de Inquilinas, y reunió a colectivos por el derecho a la vivienda, sindicatos de trabajadores y movimientos climáticos.
En el texto consensuado, las organizaciones denuncian la escalada "desbocada" del coste de la vida, "con una vivienda inaccesible y unos alimentos básicos y un transporte cada vez más caros", y advierten del "regreso de la austeridad, vinculada a las exigencias de los acreedores de la deuda pública y a la carrera armamentística". Asimismo, se comprometen a convertir la solidaridad en "una práctica cotidiana y una herramienta de organización".
Las protestas se articularán en torno a un programa común que reclama garantizar el derecho a la vivienda y abaratar el precio de la vivienda, los alimentos y la energía, además de incrementar salarios y pensiones y reforzar los servicios públicos.
También defienden el derecho al trabajo y la regularización para eliminar las "barreras racistas", aplicar una mayor fiscalidad a las grandes fortunas y poner fin tanto al rearme como al uso de combustibles fósiles.