España quiere llevar al conjunto de la Unión Europea el debate sobre cómo gravar los beneficios extraordinarios que las compañías petroleras están obteniendo en el contexto de la guerra de Irán y el encarecimiento de los combustibles.
Los ministros de Economía de España, Alemania, Austria, Italia, Portugal y Polonia han enviado una carta a la Presidencia irlandesa del Consejo de la UE para solicitar que la cuestión se incluya en la agenda de la próxima reunión informal del Ecofin, que tendrá lugar los días 18 y 19 de septiembre en Dublín.
Un impuesto europeo para los beneficios extraordinarios
Los seis países consideran que el aumento de los precios energéticos está permitiendo a las petroleras obtener unos márgenes que crecen por encima del encarecimiento del crudo.
En su propuesta defienden estudiar un mecanismo común a escala europea que permita gravar de forma más selectiva esos beneficios extraordinarios y evitar diferencias entre países que puedan afectar al funcionamiento del mercado único.
La iniciativa recupera así una propuesta que España y otros gobiernos ya habían planteado en abril y amplía ahora el grupo de países firmantes con la incorporación de Polonia.
Los países piden revisar los márgenes de las refinerías
Los ministros reclaman además conocer cuanto antes los resultados de la investigación europea sobre los márgenes de beneficio de las refinerías, con el objetivo de determinar si algunas empresas están aprovechando la actual situación energética.
El objetivo sería disponer de datos comunes antes de decidir qué medidas pueden aplicarse y evitar actuaciones nacionales descoordinadas.
El precedente del impuesto de 2022
Los firmantes toman como referencia la respuesta adoptada por la UE en 2022, cuando se estableció una contribución temporal del 33% sobre los beneficios extraordinarios de las empresas de combustibles fósiles tras la invasión rusa de Ucrania.
Esta vez plantean una fórmula diferente y más selectiva, centrada específicamente en los beneficios de las grandes compañías petroleras y adaptada a las circunstancias actuales.
El debate llegará al Ecofin de septiembre
España y sus socios quieren que la discusión se produzca cuanto antes y, preferentemente, durante la reunión informal del Ecofin de los días 18 y 19 de septiembre.
La propuesta no supone todavía la aprobación de un nuevo impuesto europeo, sino el inicio de un debate entre los Veintisiete sobre un posible mecanismo común para contener el impacto de los precios energéticos sobre empresas y ciudadanos.
La iniciativa se suma a las medidas adoptadas en España para aliviar el coste de los carburantes durante la crisis energética, entre ellas la reducción temporal del impuesto especial de hidrocarburos.