Centenares de vecinos han salido este martes a las calles de Ceuta para manifestarse contra la respuesta del Gobierno central a la crisis migratoria que vive la ciudad autónoma y contra los planes del Estado de emplear diversas instalaciones locales para alojar a personas migrantes.
La movilización ha arrancado a las 16.00 horas frente al acuartelamiento Coronel Fiscer, uno de los recintos que el Ejecutivo contempla destinar a este fin. La marcha se ha convocado después de conocerse el borrador del Real Decreto con el que el Gobierno quiere declarar la situación de interés para la seguridad nacional en Ceuta y poner en marcha una amplia red de recursos para atender a quienes permanecen en la ciudad tras la entrada masiva registrada a finales de julio.
En el listado de espacios que recoge el documento figuran el propio acuartelamiento Coronel Fiscer, varios polideportivos municipales y el Hospital Militar, una previsión que ha suscitado un profundo malestar en parte de la población ceutí.
Residentes de El Sardinero, Parques de Ceuta, Puertas del Campo, Colonia Weil y avenida Lisboa, entre otros barrios, han acudido a la concentración portando banderas de España y de Ceuta, además de pancartas. Durante la marcha se han coreado consignas contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y contra el delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, exigiendo sus dimisiones.
En un primer momento la concentración se ha desarrollado de forma pacífica, con presencia de efectivos de la Policía Nacional para supervisar el dispositivo, aunque posteriormente se han vivido algunos episodios de tensión.
A media tarde, los asistentes han comenzado a desplazarse de manera espontánea por distintas calles con la intención de reunirse frente a la Delegación del Gobierno a partir de las 20.00 horas.
La protesta fue impulsada inicialmente por el diputado socialista en la Asamblea de Ceuta Melchor León, que ha pedido públicamente la dimisión de Pérez Triano, quien ostenta también la Secretaría General del PSOE de Ceuta.
El ministro Torres aún no había llegado a la ciudad
La marcha ha continuado después hasta las inmediaciones del Hotel Ulises, donde los convocantes sostenían que se encontraba el ministro de Política Territorial y coordinador del “mando único” previsto para Ceuta, Ángel Víctor Torres.
Fuentes de la Delegación del Gobierno han desmentido que Torres estuviera en ese momento en el establecimiento y han indicado que su llegada a la ciudad autónoma estaba programada para la noche.
En los alrededores del hotel, algunos participantes han intentado acceder al interior por la fuerza, pero los agentes desplegados han bloqueado la entrada. A continuación, los manifestantes se han dividido en varios grupos y han proseguido la protesta por diferentes zonas de Ceuta.
Uno de esos grupos se ha dirigido a la playa de La Ribera, en pleno centro, donde algunos asistentes han increpado a migrantes que utilizaban las duchas públicas y han gritado consignas como “invasores, expulsión”.
Un borrador que prevé una amplia red de instalaciones
El origen de la protesta se sitúa en la difusión del borrador del Real Decreto que propone declarar la situación de interés para la seguridad nacional y establecer un mando único para gestionar la crisis migratoria bajo la coordinación de Ángel Víctor Torres.
El texto plantea emplear diferentes dependencias del Ministerio de Defensa, entre ellas Loma Margarita, la Hípica, la antigua fábrica de harina, el antiguo campo de fútbol del cuartel de Caballería y áreas disponibles del acuartelamiento Coronel Fiscer, además de la explanada del Guano y el polideportivo cubierto del IES Puertas del Campo.
La relación de recursos incluye también instalaciones de titularidad de la ciudad autónoma, como el aparcamiento de embolsamiento de Loma Colmenar y el Hospital Militar, actualmente cedido por Defensa al Ejecutivo local.
El borrador contempla asimismo destinar a este dispositivo los polideportivos cubiertos de Santa Amelia, La Libertad, Antonio Campoamor, Guillermo Molina y Díaz-Flor.
El contenido del documento ha generado un rechazo especial entre los asistentes a la marcha, al prever la activación de estas infraestructuras para hacer frente a la crisis sin detallar medidas sobre el retorno de los migrantes ni mecanismos concretos para agilizar su salida de Ceuta.