Covite, el Colectivo de Víctimas del Terrorismo del País Vasco, ha sostenido que “la campaña de acoso a la Ertzaintza” pone de manifiesto que “el señalamiento y las amenazas” continúan después del final de ETA, al mantenerse “la cultura política que hizo posible el terrorismo”.
Mediante mensajes difundidos en redes sociales, la organización que encabeza Consuelo Ordóñez ha aludido a los recientes episodios de agresiones sufridas por nueve ertzainas y dos agentes de la Policía Local en distintas actuaciones llevadas a cabo el pasado fin de semana en Eibar y Arrasate, en Gipuzkoa, así como en Vitoria-Gasteiz.
Covite ha incidido en que “ETA, afortunadamente, ya no mata, pero el corpus ideológico que legitimó su violencia y las prácticas mafiosas de intimidación y control social que llevaron a cabo la banda y su entorno político y social no han desaparecido”.
En la misma línea, la asociación ha recalcado que “la campaña de acoso contra la Ertzaintza demuestra que el señalamiento y las amenazas, especialmente contra quienes garantizan nuestra seguridad, siguen muy presentes en Euskadi. El terrorismo terminó; la cultura política que lo hizo posible, todavía no”.