El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha pedido a los sindicatos que reconsideren y desconvoquen la huelga anunciada contra la oposición, especialmente después de la tragedia ferroviaria que ha conmocionado a España. Durante un desayuno informativo organizado por Europa Press, el líder popular ha apelado a la responsabilidad de las organizaciones sindicales ante una situación que, a su juicio, ha dejado al descubierto la fragilidad del Estado y exige abandonar la confrontación política.
“La huelga debe desconvocarse en estas circunstancias”, ha afirmado Feijóo, quien considera que la convocatoria ya partía de un planteamiento equivocado. “Las huelgas no se convocan contra quien no gobierna”, ha señalado, antes de dirigirse directamente a los representantes sindicales: “Reconsideren esa huelga convocada contra la oposición. Es incomprensible con 69 muertes. No lo hagan o quedarán ligados a Pedro Sánchez”.
Feijóo ha insistido en que la prioridad debe ser fortalecer las instituciones y recuperar la confianza en los servicios públicos, en lugar de utilizar la situación para obtener ventajas políticas. “Esta confrontación tiene que terminar. La obligación es pensar cómo fortalecer la nación y no sacar ventaja de la situación”, ha defendido.
Su intervención se ha producido en un momento marcado por las consecuencias de los accidentes ferroviarios y por las dudas sobre el mantenimiento y la seguridad de las infraestructuras. En ese contexto, el presidente del PP ha reivindicado un cambio en la forma de gobernar y ha solicitado un mandato político claro para emprender lo que denomina la “reconstrucción nacional”.
Feijóo apela a la credibilidad de los sindicatos: “Necesito interlocutores con los que me pueda sentar”
El líder popular ha vuelto sobre la convocatoria durante el turno de preguntas del desayuno informativo. Ha explicado que, cuando se anunció la huelga, prefirió mantener un “silencio respetuoso”, aunque ya consideraba equivocado organizar una movilización dirigida contra la oposición.
“Cuando se convocó mantuve un silencio respetuoso. Pero en esta situación que vive España, hacer una huelga contra la oposición no tiene sentido”, ha reiterado.
Feijóo ha asegurado que trasladó sus reservas a algunos dirigentes sindicales con los que mantiene relación y que ahora quiere hacer extensivo ese mensaje al conjunto de las organizaciones. “Necesito interlocutores con los que me pueda sentar. Yo no quiero agentes sociales débiles”, ha afirmado, convencido de que una desconvocatoria contribuiría a mejorar su credibilidad y reputación.
A su juicio, el impacto de la tragedia y las dudas que afectan a la confianza en servicios públicos como Adif hacen todavía menos comprensible mantener la protesta. El presidente del PP ha sostenido, además, que existen dudas entre los propios afiliados sindicales sobre la oportunidad de la convocatoria.
“Estoy convencido de que, si la desconvocan, los sindicatos aciertan”, ha añadido, antes de insistir en que su propósito es unir al país y no aprovechar la división para obtener rédito político.
Una huelga general convocada para el 11 de noviembre
La petición de Feijóo se refiere a la huelga general prevista para el próximo 11 de noviembre, convocada por CCOO, UGT y otras organizaciones en torno a reivindicaciones sobre vivienda, salarios y coste de la vida.
Los sindicatos han defendido que la protesta interpela al conjunto de las administraciones públicas y a la patronal, no exclusivamente a un partido político. Sus secretarios generales, Unai Sordo y Pepe Álvarez, han reconocido también que aspiran a que la movilización influya en el debate electoral previo a los comicios del 29 de noviembre.
La convocatoria se produce, por tanto, en plena precampaña electoral y después de los accidentes ferroviarios de Adamuz y Urda, que han situado la seguridad de las infraestructuras en el centro del debate político.
Una auditoría de todo el Estado en los primeros cien días
Más allá de la petición a los sindicatos, Feijóo ha anunciado que, si llega a la Presidencia del Gobierno, ordenará una auditoría general del Estado durante sus primeros cien días de mandato. El objetivo, según ha explicado, será examinar la utilización de los recursos públicos, revisar el dinero concedido a los distintos organismos y determinar si existen irregularidades que deban ponerse en conocimiento de la Justicia.
“El fraude será denunciado”, ha asegurado.
El presidente del PP se ha comprometido a incorporar los resultados de esa revisión a los primeros Presupuestos Generales del Estado de su Gobierno. También ha anunciado una investigación específica sobre el sistema ferroviario, diferenciada de la auditoría general, para que los ciudadanos conozcan la situación de las infraestructuras y la gestión realizada durante los últimos años.
“Los españoles sabrán la verdad”, ha prometido, al tiempo que ha reclamado un respeto absoluto a las infraestructuras y una revisión de los criterios con los que se designa a sus responsables.
Feijóo ha defendido que los puestos directivos deben ocuparse por capacidad profesional y no por afinidad política. También ha pedido escuchar a los trabajadores, cuyas advertencias considera esenciales para conocer los problemas reales del sistema.
“No caben incentivos si la gestión es un desastre”, ha afirmado, en una crítica a los mecanismos de retribución y responsabilidad de los gestores públicos.
Un informe interno de Adif alerta de una caída del 39 % en la fiabilidad de las instalaciones
Una de las afirmaciones más relevantes de su intervención ha sido la referencia a un informe interno de Adif que, según Feijóo, conoce el Gobierno y que advierte de un deterioro de los indicadores ferroviarios con horizonte en 2030.
De acuerdo con los datos expuestos por el presidente del PP, el documento prevé una caída del 39 % en la fiabilidad de las instalaciones y un incremento del 94 % en los accidentes atribuibles al administrador de infraestructuras.
Feijóo ha señalado que el informe fue remitido a los operadores ferroviarios, que tuvieron oportunidad de presentar alegaciones. La existencia de esas previsiones, según su interpretación, demostraría que el Ejecutivo disponía de información sobre los riesgos de deterioro de la red.
Se trata de cifras atribuidas por Feijóo a un documento interno cuyo contenido íntegro no ha podido contrastarse de manera independiente. Además, son previsiones para 2030, no resultados ya registrados. Para determinar su alcance será necesario examinar el informe, su metodología, los indicadores utilizados y las alegaciones de los operadores.
La seguridad ferroviaria ha adquirido una dimensión especialmente sensible después de los accidentes de Adamuz y Urda. En este último, que ha causado 69 fallecidos, continúa la investigación sobre el funcionamiento de los sistemas de protección, los procedimientos de circulación y las decisiones adoptadas tras las incidencias técnicas.
“Quiero gobernar con instituciones que me digan que no”
Feijóo ha situado la regeneración institucional entre los tres grandes compromisos de su proyecto político: recuperar la decencia en el ejercicio del poder, conseguir que el país funcione y garantizar que el esfuerzo de los ciudadanos vuelva a merecer la pena.
El dirigente popular ha reclamado una concepción de la política basada en la responsabilidad personal de quienes ocupan cargos públicos. “Cada dirigente tiene que asumir la responsabilidad de sus subordinados”, ha defendido, al considerar que la ausencia de consecuencias ante los errores de gestión transmite un mensaje devastador a la sociedad.
También ha reiterado su intención de impulsar reformas legales para reforzar los controles institucionales, incluso cuando puedan limitar la capacidad de actuación de su propio Ejecutivo.
“Quiero gobernar con instituciones que me digan que no”, ha proclamado, comprometiéndose a aceptar controles y contrapesos en el ejercicio del poder.
En ese contexto, ha reprochado a Pedro Sánchez que, a su juicio, haya convertido la actividad política en una sucesión de gestos y ocurrencias, en lugar de concentrarse en los problemas de los ciudadanos. Ha citado sus intervenciones sobre cuestiones personales, musicales o ajenas a la gestión pública, así como determinadas actuaciones del ministro de Transportes, Óscar Puente.
“¿Dónde está la gracia?”, se ha preguntado Feijóo, quien ha insistido en que gobernar exige seriedad y asumir las consecuencias de las decisiones.
Vivienda, impuestos y servicios públicos: los compromisos de su proyecto
El presidente del PP ha aprovechado el desayuno para presentar las principales líneas de su programa de Gobierno. Entre ellas, ha reiterado el compromiso de impulsar la construcción de un millón de viviendas, mejorar la disponibilidad de médicos y reforzar la seguridad jurídica para que los ciudadanos puedan desarrollar sus proyectos personales y profesionales.
También ha anunciado una revisión de la política fiscal con el propósito de reducir impuestos y favorecer a quienes trabajan, ahorran o emprenden.
“Los españoles madrugan, trabajan, se les pide más que nunca, pero tienen menos oportunidades”, ha afirmado.
Su objetivo, según ha explicado, es establecer un marco económico y administrativo en el que el esfuerzo permita progresar y quienes cumplen sus obligaciones no se sientan perjudicados frente a quienes las incumplen.
Feijóo ha defendido que España necesita recuperar la confianza en las instituciones y disponer de un proyecto compartido que trascienda la confrontación partidista.
“Pedro Sánchez ha sido un error. Las sociedades no persisten en los errores, los corrigen”
En la parte más política de su discurso, Feijóo ha presentado las elecciones del 29 de noviembre como una oportunidad para rectificar el rumbo del país.
“Pedro Sánchez ha sido un error. Las sociedades no persisten en los errores, los corrigen”, ha sostenido.
El presidente del PP ha explicado que su propuesta de reconstrucción nacional era anterior a la tragedia ferroviaria, aunque considera que los últimos acontecimientos han reforzado la necesidad de cambiar la forma de gestionar los servicios públicos.
“Para mí gobernar nunca ha sido una broma. Ahora lo es menos todavía”, ha afirmado.
Feijóo ha pedido un mandato claro para acometer reformas desde las instituciones y recuperar el respeto a los ciudadanos. Ha asegurado que no pretende alimentar la indignación ni convertir los problemas del país en un instrumento de confrontación permanente.
“No estamos ante una simple decisión política. Hay que emprender una reconstrucción”, ha señalado.
El líder popular ha cerrado su intervención reivindicando un cambio de Gobierno que permita recuperar el funcionamiento de los servicios públicos, revisar el destino del dinero y afrontar los problemas pendientes desde el primer día.
“Propongo un cambio a favor de España”, ha resumido, antes de reiterar su petición de un mandato para “recuperar el rumbo, afrontar los problemas y poner España en marcha”.