La Guardia Civil ha interrogado al operario del centro de control de Adif que regulaba la circulación ferroviaria en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla cuando se produjo el accidente de Urda (Toledo), en el que han fallecido al menos 64 personas. Los investigadores tratan de esclarecer por qué se autorizó la reanudación de la marcha de un AVE de Renfe que terminó colisionando por detrás con un tren de Iryo detenido en la misma vía.
Según han confirmado fuentes de la investigación a Europa Press, los agentes han tomado declaración al trabajador en el curso de las actuaciones destinadas a determinar las circunstancias del siniestro, registrado poco antes de las nueve de la mañana de este miércoles. La Guardia Civil colabora con los técnicos de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), encargada de investigar las causas del accidente.
Puente considera "inexplicable" la autorización para reanudar la marcha
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha cuestionado públicamente la decisión adoptada desde el centro de control de Adif en Atocha, desde donde se autorizó al AVE de Renfe a continuar su recorrido a pesar de que el sistema de regulación ferroviaria mostraba una señal roja que advertía de la presencia del Iryo en la vía.
Puente ha calificado de "inexplicable" esta autorización durante su comparecencia ante los medios de comunicación desde las instalaciones de Atocha, a las que se ha desplazado para conocer de primera mano la información disponible sobre el accidente.
La investigación deberá determinar las circunstancias en las que se produjo esa orden, qué información tenía a su disposición el personal responsable de regular el tráfico y por qué se permitió la circulación del AVE cuando el otro convoy permanecía detenido delante.
El trabajador está identificado y su actuación será investigada
El titular de Transportes ha confirmado que la persona que dio el visto bueno a la reanudación de la marcha del tren está identificada, aunque ha evitado anticipar conclusiones sobre su posible responsabilidad en el accidente.
"No hemos hablado con él, entiendan la gravedad de los hechos y de las responsabilidades que esto puede tener", ha declarado Puente, quien ha señalado que la actuación del trabajador queda sometida a lo que determine la investigación.
La toma de declaración por parte de la Guardia Civil constituye uno de los pasos para reconstruir la secuencia de decisiones que precedieron a la colisión. Por el momento, no se han comunicado conclusiones definitivas sobre las causas del siniestro ni sobre las posibles responsabilidades derivadas de la autorización para reanudar la circulación.
El accidente, que ha provocado al menos 64 fallecidos, ha obligado a interrumpir el tráfico ferroviario en el corredor de alta velocidad entre Madrid y Andalucía mientras continúan las actuaciones de los equipos de emergencia y de los investigadores.