La Delegación del Gobierno en Madrid envió el pasado lunes una misiva a los representantes de la acampada en la Puerta del Sol en la que les anima a desmantelar el campamento, al considerar que ya ha transcurrido “un tiempo razonable” desde su inicio y que las condiciones y demandas de la protesta “han cambiado”.
Fuentes de la Delegación del Gobierno consultadas por Europa Press precisan que esta fue una de las últimas decisiones adoptadas por Francisco Martín antes de presentar su dimisión, aunque subrayan que se ajusta a la línea de actuación habitual del organismo y es compartida por la nueva delegada, Pilar Trinidad.
En la carta, remitida a las personas identificadas como interlocutores de la acampada, la institución recuerda que desde el primer momento se volcó en garantizar el derecho fundamental de reunión y manifestación. No obstante, subraya que, una vez superado “un tiempo razonable”, entiende necesario “ponerle fin” a la acampada en Sol.
El campamento surgió como prolongación de una manifestación en defensa del derecho a la vivienda y contra los desahucios, impulsada por el Sindicato de Inquilinas. Sin embargo, más de un mes después, ya no se aprecia presencia de estos promotores, el perímetro de la acampada se ha reforzado y, según la Delegación, “las circunstancias han cambiado”.
Durante estas semanas, la Delegación del Gobierno ha tratado de compatibilizar el respeto al derecho de reunión con el resto de usos del espacio público. Considera que, una vez que el mensaje y las reivindicaciones de los acampados han logrado calar en la opinión pública, ha llegado el momento de dar por concluida la protesta permanente en la plaza.
En una de sus últimas comparecencias ante los medios antes de dejar el cargo, Martín admitió que en la acampada se alojaban personas en situación de sinhogarismo, por lo que pidió al Ayuntamiento de Madrid que interviniera y pusiera en marcha las medidas necesarias para atender a estas personas.
La carta se hace pública cuando los acampados llevan varios días debatiendo internamente si desmontar o no el campamento, en una Puerta del Sol donde el número de tiendas de campaña ha ido disminuyendo progresivamente. En el horizonte, la fecha de la huelga general del 11 de noviembre se perfila como posible momento para el levantamiento definitivo de la acampada.