El Pleno del Ayuntamiento de Madrid ha votado este martes en contra de la colocación de una placa en recuerdo de Maricarmen Abascal. La iniciativa ha sido rechazada con los votos de PP, Vox y los concejales no adscritos, que han sostenido que se ha hecho un uso partidista de su figura.
La propuesta, presentada por el Grupo Municipal Socialista, pretendía que “Maricarmen no caiga en el olvido” mediante una placa conmemorativa a la altura del número 46 de la calle Alcalde Sainz de Baranda, el edificio en el que residió durante 70 años y del que fue desahuciada pocas semanas antes de fallecer en el Hospital Gregorio Marañón. Solo el PSOE ha respaldado el texto, mientras que Más Madrid ha optado por la abstención.
La concejala socialista Emilia Martínez ha defendido que su trayectoria vital “ha conmovido a todos” y que merece “un lugar permanente” en la ciudad. Ha propuesto que el reconocimiento se articule a través de un proceso participativo en Decide Madrid, en el que pudieran intervenir vecinos, asociaciones del barrio y el sindicato de inquilinas.
“Queremos que el homenaje nazca de quienes mejor la conocieron (...) No pretende convertir una placa en un debate partidista, sino reconocer a una vecina porque su historia representa a Madrid (...) Una placa no puede reparar lo ocurrido, pero puede preservar su recuerdo”, ha subrayado la edil del PSOE.
En respuesta, la delegada de Cultura, Turismo y Deportes, Marta Rivera de la Cruz, ha asegurado que Maricarmen se ha transformado en un “símbolo” pero “de hasta qué punto se puede utilizar sin piedad, a veces incluso sin decoro, la desgracia de una persona para sacar rédito político”.
Rivera de la Cruz ha reivindicado igualmente la actuación del Ayuntamiento en este asunto, recalcando que se le ofreció en su momento una alternativa de vivienda adecuada a sus circunstancias y que el Consistorio intervino, cuando se le solicitó, para facilitar que pudiera regresar a su hogar.
“A Mari Carmen la utilizaron cuando estaba viva yo creo que no es bueno permitir que sigan utilizándola ahora que ya no lo está”, ha concluido la responsable de Cultura.
En el debate, el concejal no adscrito Ignacio Ansaldo ha calificado la iniciativa de “insulto a la inteligencia” y ha cuestionado “qué ha hecho” Maricarmen por la ciudadanía madrileña. “La han utilizado por conveniencia”, ha añadido antes de afirmar que la fallecida era “una jeta”.
En términos similares se ha pronunciado el también concejal no adscrito Javier Ortega Smith, que ha sostenido que Maricarmen no era “más que un instrumento” de la izquierda para “desviar la atención” de los procedimientos judiciales que afectan al entorno del Gobierno central.
Por su parte, el edil de Vox Fernando Martínez Vidal ha defendido que el respeto a una persona fallecida “no es incompatible con la obligación de desvelar una gran mentira” y ha acusado a la izquierda de haber utilizado “a esta anciana de 86 años para hacer política”.
“Ha dado nombre a dos decretos, una manifestación, una acampada ilegal en la Puerta del Sol y ahora quieren una placa. Lo único que se les olvidó ponerle a esta mujer fue una solución. Y los únicos que se ocuparon de ella fueron el Ayuntamiento de Madrid y la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo”, ha asegurado, para rematar que Maricarmen “no fue víctima de nada, menos de especuladores que trafican con la vivienda”.
En el turno de Más Madrid, el concejal Nacho Murgui ha responsabilizado al Consistorio de no haber intervenido de forma efectiva en el caso de Maricarmen hasta el momento del lanzamiento. “Fue una decisión política suya”, ha reprochado dirigiéndose al alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida.
Murgui ha destacado además la capacidad de la historia de Maricarmen para despertar conciencias entre “los trabajadores” que han dicho “ya está bien” y han convocado una huelga general, así como para contribuir a “poner fin al mandato de un Parlamento agotado que es incapaz de responder a las necesidades de la mayoría social”.
Por último, el edil de Más Madrid ha censurado al PSOE que no hubiera pactado previamente la iniciativa con la familia, las asociaciones vecinales o el Sindicato de Inquilinas y que la haya llevado al Pleno en plena precampaña electoral. “Ustedes han tenido durante ocho años las riendas del Gobierno y han dejado pasar la ocasión de enfrentarse a quienes están viviendo del trabajo ajeno”, ha zanjado en referencia a los socialistas.