El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha celebrado este lunes el 12 de octubre con un mensaje en el que ha convertido los derechos sociales en el principal elemento de su reivindicación de España. "Este 12 de octubre, llevamos nuestros derechos por bandera. ¡Feliz Fiesta Nacional!", ha publicado en sus redes sociales junto a un vídeo difundido con motivo de la jornada. El mensaje llega en un contexto político especialmente marcado por las elecciones generales anticipadas del próximo 29 de noviembre, convocadas por el propio Sánchez hace solo una semana.
Este 12 de octubre, llevamos nuestros derechos por bandera.
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) October 12, 2026
¡Feliz Fiesta Nacional! 🇪🇸 pic.twitter.com/jFZF4eau0z
La pieza difundida por el presidente amplía esa idea y presenta una visión de España vinculada a derechos como la libertad de expresión, la educación, la sanidad, la vivienda, la diversidad afectiva o la posibilidad de envejecer con dignidad. No se trata únicamente de una felicitación institucional: el contenido conecta directamente con el marco político que el PSOE está utilizando desde que Sánchez decidió disolver las Cortes, reivindicando las políticas sociales desarrolladas desde 2018 y planteando las elecciones como una elección entre mantener ese modelo o iniciar una etapa distinta con un Gobierno encabezado por el PP y condicionado por Vox.
El 12 de octubre, en plena precampaña electoral
La Fiesta Nacional de este año se celebra a 48 días de las elecciones generales del 29 de noviembre. Sánchez anunció el adelanto electoral el pasado 5 de octubre después de que el Gobierno perdiera en el Congreso dos votaciones sobre medidas de vivienda, un bloqueo parlamentario que puso fin a una legislatura marcada por una mayoría especialmente ajustada. En su comparecencia para anunciar los comicios, el presidente defendió que había llegado el momento de que los ciudadanos decidieran si España debía continuar por una senda de "apertura y justicia social" o apostar por una alternativa formada por PP y Vox, formulando desde el primer día una campaña basada en la confrontación entre dos modelos políticos.
Ese marco aparece de nuevo, de forma más simbólica, en la felicitación del 12 de octubre. Al hablar de "nuestros derechos por bandera", Sánchez vincula la identidad nacional no tanto a símbolos territoriales o militares como a las conquistas sociales, una estrategia que encaja con el intento del PSOE de movilizar a su electorado alrededor de la defensa del Estado del bienestar, los derechos laborales, la igualdad y la vivienda. La celebración institucional se convierte así también en una pieza de comunicación política en unas semanas en las que todos los principales partidos han comenzado ya a posicionarse ante las urnas.
Los sondeos dan ventaja a PP y Vox
El PSOE afronta esa precampaña desde una posición complicada en las encuestas. Un sondeo flash de 40dB para El País y la Cadena SER, realizado mediante 800 entrevistas online los días 7 y 8 de octubre, estimaba que PP y Vox podrían sumar 198 diputados, claramente por encima de los 176 necesarios para alcanzar la mayoría absoluta. El mismo estudio situaba al PSOE en 112 escaños y reflejaba un ligero crecimiento de siete décimas respecto a la medición anterior, mientras el debilitamiento de las fuerzas situadas a su izquierda complicaba la posibilidad de reeditar una mayoría similar a la de la investidura de 2023. Es una fotografía demoscópica tomada a más de mes y medio de las elecciones y, por tanto, no una predicción del resultado final.
Reuters recogía el 9 de octubre que diferentes sondeos publicados después de la convocatoria coincidían en señalar una ventaja del bloque conservador. La encuesta de 40dB situaba al PP con el 31,9% de estimación de voto y al PSOE con el 28,1%, mientras otra medición publicada por El Confidencial ofrecía también mayoría parlamentaria a PP y Vox. La campaña todavía no ha comenzado oficialmente y quedan varias semanas en las que pueden cambiar tanto la participación prevista como las preferencias de los electores.
Feijóo y Abascal afrontan el 12 de octubre de forma distinta
La Fiesta Nacional también sirve este año para visualizar las diferentes estrategias de la oposición. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, participa en los actos institucionales de Madrid junto al Gobierno y la Familia Real, mientras Santiago Abascal ha decidido no acudir por segundo año consecutivo. El dirigente de Vox se desplaza a Ceuta junto al presidente de Agrupación Nacional, Jordan Bardella, en un momento en el que su partido ha situado la inmigración y la crisis fronteriza registrada este verano entre los principales asuntos de su precampaña.
El PP también llega a la jornada con las elecciones en el centro de su discurso. Dirigentes populares utilizaron este fin de semana sus actos previos al 12 de octubre para presentar el 29-N como una oportunidad de cambio político, reivindicar la unidad nacional y atacar la gestión del Gobierno. Sánchez, en cambio, trata de disputar también el significado político de la bandera y la idea de patriotismo vinculándolas a la preservación de derechos y servicios públicos.
Casi 4.400 efectivos desfilan por Madrid
Más allá del contexto electoral, el acto central de la Fiesta Nacional se celebra este lunes en Madrid bajo la presidencia de Felipe VI y la reina Letizia, acompañados por la princesa Leonor y la infanta Sofía. Un total de 4.380 miembros de las Fuerzas Armadas, las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y otras instituciones participan en el desfile, al que se suman 144 vehículos, 39 motocicletas, 286 caballos y 82 aeronaves. El recorrido comienza en la glorieta del Emperador Carlos V y discurre por el paseo del Prado, Cibeles y Recoletos hasta la plaza de Colón.
La celebración llega así atravesada por una campaña electoral que, aunque todavía no ha comenzado formalmente, condiciona ya buena parte de los mensajes políticos. Sánchez ha elegido los derechos sociales como elemento central de su felicitación del 12 de octubre, la misma idea sobre la que pretende construir buena parte de su intento de remontada electoral de cara al 29 de noviembre. La bandera que reivindica el presidente este año es, en sus propias palabras, la de los derechos.