El secretario general de Junts, Jordi Turull, ha instado a plantar cara a la extrema derecha para “salvar la nación” catalana y ha insistido en que este combate no puede hacerse desde el tacticismo de partido, porque a su juicio solo supondría un simple cuidado paliativo.
“Aunque algunos lo querrían así, la batalla contra la ultraderecha no es una batalla ideológica para lograr una supremacía, una hegemonía electoral”, ha remarcado este miércoles durante una conferencia en el marco de la Universitat Catalana d'Estiu, celebrada en Prada de Conflent (Francia).
El número dos de Junts ha defendido que a la extrema derecha se la debe afrontar “con valores” como la libertad, la democracia, la tolerancia, la fraternidad, la cohesión social, el esfuerzo personal y el progreso, que ha ido mencionando uno a uno.
En declaraciones posteriores a su intervención, Turull ha arremetido contra los dirigentes que, según él, tratan de desviar la atención de Junts para que se fije “hacia una determinada formación política”, en referencia a Aliança Catalana (AC). Ha recalcado que su partido está centrado en configurarse como alternativa al Govern de Salvador Illa y ha acusado a ERC de actuar como muleta del Ejecutivo catalán.
El desafío de la inmigración
Al abordar el fenómeno migratorio, ha apelado a los principios del catalanismo político y ha subrayado que este proyecto no se ha levantado “nunca, por muchas dificultades que haya habido, a base de señalar a la gente, a base de dividir a la gente, a base de rechazar colectivos”.
El dirigente de Junts ha reiterado que, a su entender, el adversario del independentismo no se encuentra dentro de Cataluña, sino que “es el Estado español”.
“Ahora, dentro de Catalunya tenemos mucho trabajo para que no haya tensión, porque Catalunya puede asumir la inmigración que puede asumir”, ha señalado Turull, advirtiendo de que no es asumible que aumente la población sin que crezcan en paralelo los recursos destinados a los servicios públicos y a las necesidades derivadas de ese incremento.
Ha insistido en que Cataluña disponga de instrumentos propios en materia migratoria y ha confirmado que Junts volverá a registrar en el Congreso la proposición de ley para delegar competencias de inmigración a la Generalitat, si bien no ha concretado el calendario previsto para este nuevo intento.
Tampoco ha precisado cuándo podría regresar a Cataluña el líder de Junts y expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, y ha añadido que la cuestión no es la fecha de retorno, sino “cuánto permitirá el Estado español que haya unos jueces que están prevaricando y se han revelado contra el poder legislativo”, en referencia a la no aplicación de la Ley de Amnistía.
Debate estéril sobre la unidad independentista
El dirigente de Junts ha reivindicado la “unidad del independentismo sin uniformidad” y ha lamentado que, en los últimos años, el movimiento haya quedado atrapado en un debate interno sobre la unidad que considera “estéril”.
“Se ha confundido la unidad necesaria, la unidad de objetivo, la unidad estratégica en momentos decisivos, con una uniformidad imposible e indeseable”, ha expuesto Turull, defendiendo que la diversidad interna debe verse como una fortaleza y no como un punto débil, aunque ha advertido de que esa pluralidad requiere ser gestionada con madurez.