La Unidad Militar de Emergencias (UME) y un equipo multidisciplinar de la Dirección General de Cultura y Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón han evacuado los principales bienes históricos del Monasterio Viejo de San Juan de la Peña ante el avance del incendio forestal de las Peñas de Riglos.
El operativo ha permitido retirar los restos de los tres primeros reyes de Aragón: Ramiro I, Sancho Ramírez y Pedro I, así como la indumentaria funeraria del X conde de Aranda, varias joyas y diferentes fragmentos de pintura mural.
Los trabajos se han realizado de urgencia ante la proximidad de las llamas.
🔴 ACTUALIZO) La UME y un equipo multidisciplinar de la Dirección General de Cultura y Patrimonio Cultural han logrado evacuar todos los objetos históricos del Monasterio viejo de San Juan de la Peña “a la carrera”.
— Nuria Val (@Nurival) August 13, 2026
Han salvado la indumentaria del X Conde de Aranda y algunas…
Los restos de Ramiro I, Sancho Ramírez y Pedro I
El Monasterio Viejo alberga el primer Panteón Real de Aragón, en el que fueron enterrados los monarcas de la dinastía ramirense. La intervención de emergencia ha incluido la extracción de los restos de Ramiro I, considerado el primer rey de Aragón; su hijo Sancho Ramírez; y Pedro I, sucesor de este último.
El Panteón Real fue remodelado durante el reinado de Carlos III, en el último tercio del siglo XVIII, después de que el espacio resultara afectado por un incendio en 1675. En él se conservan sepulcros reales, placas con inscripciones y diferentes elementos decorativos relacionados con los orígenes del Reino de Aragón.
La decisión de trasladar los restos busca evitar que puedan sufrir daños por el fuego, el humo, las altas temperaturas o el agua empleada durante las labores de extinción.
Evacuada la casaca funeraria del X conde de Aranda
Entre las piezas puestas a salvo se encuentra también la indumentaria del X conde de Aranda, Pedro Pablo Abarca de Bolea. El espacio expositivo del Monasterio Viejo conserva habitualmente su casaca funeraria, una reproducción facial y diferentes materiales relacionados con su figura.
El conde de Aranda fue el último noble enterrado en el panteón nobiliario del monasterio. Sus restos descansan en el recinto, mientras que su indumentaria forma parte de los fondos museográficos adscritos al Museo de Huesca.
El equipo de Patrimonio ha evacuado igualmente algunas joyas y fragmentos de pintura mural. El traslado de este tipo de bienes exige aplicar medidas especiales de manipulación, embalaje, transporte y conservación para evitar que sufran daños durante la operación.
Las llamas llegan al entorno de San Juan de la Peña
El operativo se ha desarrollado después de que el incendio declarado en las Peñas de Riglos avanzara hacia el espacio protegido de San Juan de la Peña y Monte Oroel. Las imágenes aéreas muestran que el fuego ha alcanzado el entorno inmediato del Monasterio Nuevo, situado aproximadamente a 1,5 kilómetros del conjunto medieval.
El Gobierno de Aragón ha diseñado una estrategia específica para defender tanto el Monasterio Nuevo como el Monasterio Viejo y la localidad de Santa Cilia de Jaca. Este sector se ha convertido en uno de los puntos que más preocupan a los responsables de la extinción debido a la orografía, las elevadas temperaturas y los cambios en la dirección del viento.
El incendio afecta ya a aproximadamente 8.000 hectáreas y ha obligado a evacuar doce poblaciones y un campin, con cerca de 900 personas desalojadas, según la información publicada por Radio Huesca.
El dispositivo está integrado por efectivos del Gobierno de Aragón, dos unidades de la UME, brigadas del Ministerio para la Transición Ecológica, bomberos de Huesca y Zaragoza y numerosos medios terrestres y aéreos.
Una de las principales joyas del románico aragonés
El Monasterio Viejo de San Juan de la Peña está construido bajo una gran formación rocosa y está protegido como Bien de Interés Cultural en la categoría de Monumento. Su origen se remonta a la Alta Edad Media y durante los siglos XI y XII se convirtió en un importante centro religioso y político.
El conjunto conserva una iglesia prerrománica, frescos medievales, un claustro románico, el Panteón de Nobles y el Panteón Real. El Gobierno de Aragón lo considera una de las principales referencias patrimoniales vinculadas al nacimiento del Reino de Aragón.
La retirada de las piezas no implica que el peligro haya desaparecido. Los equipos de emergencia continúan trabajando para proteger los dos monasterios y evitar que las llamas alcancen las estructuras históricas.