La quinta edición de Agrifood International Congress ha centrado el debate en los desafíos clave que debe afrontar la cadena de valor agroalimentaria, según ha informado este viernes Port de Tarragona.
El encuentro ha congregado a más de 120 participantes de todos los eslabones del sector, que han tratado cuestiones como la pérdida de competitividad, la optimización de los flujos logísticos y la detección de nuevas vías de negocio.
“Agrifood ha puesto en valor la adaptabilidad y la agilidad del sector para encontrar respuestas en los nuevos escenarios globales. La sobrerregulación, los cuellos de botella y las tensiones internacionales han sido identificados como los tres principales elementos que generan disrupción al conjunto del sector”, informan desde la organización.
En este contexto de elevada volatilidad, los expertos que han intervenido en el congreso han subrayado la capacidad del sector para adaptarse con rapidez y explorar alternativas que permitan responder a los nuevos escenarios.
Entre los retos más relevantes para esta cadena de valor, Agrifood ha remarcado la pérdida de competitividad ligada a una regulación considerada excesiva, la conveniencia de impulsar nuevas oportunidades de negocio ligadas a las energías emergentes y al desarrollo del medio rural, así como la necesidad de perfeccionar los flujos logísticos para avanzar hacia modelos más eficientes y sostenibles.