La Diputación Provincial de Cáceres y el Centro Tecnológico Nacional Agroalimentario de Extremadura (CTAEx) analizan nuevas fórmulas de colaboración con la vista puesta en reforzar la investigación y elevar la calidad de los productos agroalimentarios de la provincia, con el fin de favorecer el desarrollo económico y social del entorno rural.
La iniciativa se basa en potenciar la cooperación público-privada, la investigación y la innovación como palancas para optimizar la calidad de las producciones, consolidar el tejido empresarial, generar puestos de trabajo y sostener la actividad y la vida en los pueblos.
En este contexto, el presidente de la Diputación de Cáceres, Miguel Ángel Morales, ha recorrido las instalaciones de CTAEx, situadas entre Villafranco y Balboa (Badajoz). Acompañado por su director, José Luis Llerena, ha podido conocer de forma directa la labor de este centro tecnológico de referencia y las oportunidades que brinda para seguir avanzando en la modernización del sector agroalimentario.
La propuesta de cooperación parte de la idea de que la provincia de Cáceres dispone de productos agroalimentarios con gran calidad y proyección, como la miel, el aceite, los quesos o el tomate. A través de la investigación, la optimización de los procesos productivos y la adopción de tecnologías punteras, se pretende reforzar su posicionamiento en el mercado y su competitividad.
Se trata de una alianza público-privada que persigue poner el conocimiento científico y tecnológico al alcance de agricultores, ganaderos, empresas y también de los ayuntamientos. “Porque mejorar la competitividad de las producciones significa fortalecer el tejido empresarial, generar oportunidades laborales, fijar población y contribuir a que nuestros pueblos sigan teniendo actividad económica y futuro”, informa la diputación cacereña en nota de prensa.
Evolución tecnológica en el campo
Entre los ejemplos que ilustran cómo la tecnología está transformando la agricultura figura la aplicación de vapor para disminuir las emisiones de CO2 en las industrias dedicadas a la transformación de tomate. Extremadura concentra entre el 70 y el 80% de la producción nacional en este ámbito y encabeza las exportaciones españolas de tomate transformado.
Otro caso destacado es Perrobot, un robot cuadrúpedo autónomo diseñado para desplazarse por viñedos, cultivos y explotaciones agrícolas, detectar variaciones dentro de una misma parcela y facilitar la toma de decisiones sobre el momento óptimo de la cosecha o la recogida de muestras.
Desde su fundación en 2001, CTAEx opera como asociación empresarial ofreciendo servicios analíticos, de investigación, desarrollo, innovación y formación. Su actividad está orientada a mejorar la competitividad de las compañías agroalimentarias y a la producción de alimentos sanos, seguros, saludables y sostenibles.
El centro reúne diversas áreas científicas que abarcan toda la cadena de valor agroalimentaria, desde la producción agraria y la biotecnología hasta la tecnología de los alimentos y el control de calidad.
Para ello dispone de una finca experimental dedicada a la investigación agronómica y a ensayos de campo; una planta piloto alimentaria para la transformación y prueba de productos; laboratorios físico-químicos y de microbiología, además de talleres técnicos y Foodlab, un espacio de aceleración e innovación que pone sus recursos a disposición de proyectos emprendedores.
Su trabajo comprende tanto la investigación básica como la aplicada, la optimización de los procesos de producción y transformación, la creación de nuevos productos, el control de calidad, la transferencia de resultados científicos y la formación especializada de los profesionales del sector.
La visita del presidente de la Diputación de Cáceres ha servido para conocer en detalle el potencial de estas instalaciones y valorar vías para acercar sus capacidades tecnológicas y de investigación al tejido agroalimentario de la provincia.
Durante el recorrido de las instalaciones Morales defendió que “la innovación debe estar al alcance de todos los municipios y de quienes trabajan y emprenden en ellos”. “Agricultores, ganaderos y empresas necesitan herramientas que les permitan mejorar sus producciones, adaptarse a los nuevos retos y competir en mercados cada vez más exigentes”, añadió.
En esta línea, la colaboración con centros tecnológicos como CTAEx puede convertirse en “una oportunidad para impulsar el valor añadido de los productos de la provincia, reforzar su calidad y abrir nuevas posibilidades de desarrollo”, con el objetivo de que el medio rural tenga “más oportunidades, más empleo y más futuro”.