La eurodiputada del BNG, Ana Miranda, ha reiterado el respaldo de su formación al Consello Regulador da Denominación de Orixe “Mexillón de Galicia” en la defensa de este producto en las instituciones comunitarias en Bruselas.
Según ha informado el Bloque a través de una nota de prensa, Ana Miranda mantuvo este viernes una reunión con el Consello Regulador para conocer de primera mano sus valoraciones sobre la coyuntura actual del sector, el efecto del cambio climático en la producción y el desafío que supone la competencia a la que se enfrenta el mejillón en el mercado europeo.
“El sello de calidad de la Denominación de Origen 'Mexillón de Galicia' es, precisamente, por ser gallego, por las garantías que existen y se cumplen durante toda la cadena de producción. Por eso los consumidores deben contar con información transparente y justa”, ha señalado Ana Miranda.
Durante el encuentro, la eurodiputada detalló la defensa “permanente” del mejillón gallego que el Bloque viene realizando tanto en el Parlamento Europeo como en el Parlamento de Galicia, poniendo el foco en la relevancia de esta actividad para el territorio en términos de generación de riqueza, creación de empleo y aportación positiva a los ecosistemas marinos.
En esta línea, la formación ha destacado que en Galicia operan más de 3.300 bateas repartidas por todo el litoral, de las que dependen alrededor de 12.000 trabajadores y que generan una facturación anual cercana a los 125 millones de euros.
“El Consello Regulador es un organismo muy importante para que un producto excepcional de primerísima calidad como el mejillón gallego pueda llegar al consumidor final con todas las garantías y el etiquetaje claro”, ha subrayado la diputada del BNG Rosana Pérez, reclamando que la normativa europea “distinga claramente que es mejillón gallego”.
La visita se produce tras la presentación de la “Visión 2040 para a Pesca e a Acuicultura” por parte de la Comisión Europea, un documento de trabajo que sitúa la acuicultura como pieza clave del sistema alimentario europeo y que pretende simplificar su gobernanza para favorecer nuevas inversiones.
En relación con el mejillón gallego, el BNG ha advertido de que el sector se enfrenta a dificultades por la competencia desleal del producto procedente de Chile, que entra libre de aranceles y con “menores obligaciones legales”, a lo que se suma “una producción de fresco y transformado que alcanzó los niveles más bajos de la última década”.