“Probablemente soy el ministro que más tiempo ha estado al frente de Agricultura”. apuntaba hace un par de meses el titular de Atocha, Luis Planas. Pero no ha sido hasta esta semana cuando su mandato ha superado al que, hasta ahora, había sido el más longevo en el cargo: el también socialista Carlos Romero, que lo hizo entre diciembre de 1982 y marzo de 1991.
Ambos han estado al frente de la agricultura española durante más de ocho años (más de 3.000 días) pero separados por cuatro décadas de distancia, lo que ha llevado a que en la cartera se hayan producido muchos cambios, aunque también, pese al tiempo, se mantienen algunos asuntos vigentes.
España en la CEE
Carlos Romero fue ministro de Felipe González durante tres legislaturas en las que el hecho más destacado fue la entrada de España en la Comunidad Económica Europea (precisamente, en 2026 se conmemorado sus 40 años). Fue entonces cuando Bruselas se convirtió un lugar de peregrinación administrativa para los españoles (adonde Romero viajaba en tren porque no quería volar), se empezó a conocer la Política Agraria Común (PAC) y el campo español inició una considerable transformación gracias a dichas subvenciones (es el cuarto perceptor de ayudas agrícolas de la Unión Europea). Alguno que vivió aquella época con Romero recuerda la poca información que facilitaba su cartera, al tiempo que mostraba un gran interés por las noticias agrarias publicadas en la prensa.
En 1986, Luis Planas ya era diputado por Córdoba en el Congreso de los Diputados y justo ese mismo año pasó a formar parte del Parlamento Europeo. Planas se puso al frente del Ministerio de Agricultura en 2018 y desde entonces es uno de los tres ministros (junto a Fernando Grande-Marlaska y Margarita Robles) que se han mantenido en las cuatro legislaturas de Pedro Sánchez como presidente.
En la España democrática, a pesar del peso económico del sector agroalimentario en la economía nacional, Agricultura ha sido una cartera considerada como "menor" dentro de los gobiernos, en comparación con otros ministerios como Hacienda, Educación o Sanidad. No es un sector exento de problemas, pero si su titular tiene cierta cintura para manejarlos y no los eleva a Presidencia, puede garantizarse la estabilidad en el cargo, como ocurrió con Carlos Romero, Elena Espinosa (ocupó el Ministerio durante seis años y medio) o actualmente, Luis Planas.
Grandes cambios...
Más de 40 años son toda una vida y los cambios en el sector agrario español son grandes y considerables. Según el Censo Agrario de 1982, en España existían entonces 2.379.327 explotaciones agrarias que después de entrar en la Comunidad Económica Europea se redujeron a 1.5 millones, ya que se utilizaron los criterios de armonización comunitarios y no se contabilizaron como tal aquellas que tenían menos de una hectárea de superficie agraria útil. A fecha de hoy, el campo español está mucho más profesionalizado y especializado en diversos cultivos en los que España es puntera (olivar, frutos secos, frutas y hortalizas, porcino, avícola,...) y todo ello ha llevado a que, actualmente, existan 600.000 agricultores y ganaderos en el país, de los cuales alrededor de la mitad se dedican exclusivamente a la actividad agraria.
Otra diferencia importante es la integración del sector primario con la industria alimentaria y la distribución en un concepto económico conocido como “cadena agroalimentaria” que, a pesar de contar con eslabones asimétricos que mantienen sus diferencias, ha mejorado su relación gracias a la interlocución propiciada en las últimas décadas y a la Ley de la Cadena Alimentaria, aprobada en 2013 con Miguel Arias Cañete y reformada en 2021 por Luis Planas.
… con algunas cuestiones parecidas
La cartera que ocupó Carlos Romero en 1982 mantiene su sede (el Palacio de Fomento en Atocha) y también su nombre: Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, que en otros períodos se ha denominado de Medio Ambiente, Rural y Marino.
Una de las principales fortalezas del sector agrario español sigue siendo la política de seguros agrarios, nacida con la Ley de Seguros Agrarios de 1978 y desarrollada durante el mandato de Carlos Romero, que fue cuando consolidó sus primeros pasos.
El regadío, (fundamental para la economía agraria porque genera el 75% de la producción agrícola) planificó hace cuatro décadas la creación de nuevas superficies que hoy ya no se amplían pero sí se modernizan y consolidan.
Y casualidades de la vida: 40 años después, la Peste Porcina Africana, contra la que el equipo de Carlos Romero estableció planes de erradicación, ha vuelto a ser prevalente en España, aunque ahora con un sector porcino mucho más potente y profesionalizado que en los años 80.
Planas, el más longevo
Luis Planas ya puede presumir de ser el ministro de Agricultura que más tiempo ha estado al frente de dicha cartera, y puede solicitar un lugar preferencial en la galería que alberga los retratos de sus predecesores, de camino a su propio despacho, en el Palacio de Fomento.
Con este mandato tan largo al frente de Agricultura, Pesca y Alimentación, Planas se desquita de sus dos breves períodos en la Consejería de Agricultura en Andalucía, en las que estuvo por poco tiempo (siete meses entre 1993 y 1994 con Manuel Chaves como presidente, y 17 entre 2012 y 2013 con José Antonio Griñán al frente de la Junta).
A sus casi 74 años, el próximo objetivo de Planas es ser director general de la FAO, en cuya campaña de promoción está volcado durante los últimos meses y cuya votación se decidirá en junio de 2027.