El vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, Vicente Martínez Mus, ha dado a conocer el balance de la actuación de los equipos de vigilancia y protección del medio marino de la Generalitat, subrayando la relevancia del Servicio de Vigilancia Marina y del equipo de Guardacostas de Espacios Naturales Protegidos en la defensa de los ecosistemas marinos, cuya labor ha contribuido a disminuir el impacto de las embarcaciones sobre las praderas de posidonia.
En una salida realizada entre la costa de Dénia y Xàbia (Alicante), en el entorno de la Reserva Natural de Fondo Marino del Cabo de San Antonio, y en la posterior presentación ante representantes autonómicos y municipales, el conseller ha remarcado la importancia del trabajo de estos equipos especializados para salvaguardar espacios marinos de alto valor ecológico y fomentar un uso responsable del litoral, según ha señalado la Generalitat en un comunicado.
Martínez Mus ha subrayado que el Servicio de Vigilancia Marina de la Generalitat “se ha consolidado como una herramienta fundamental para la protección y conservación de hábitats especialmente sensibles del litoral valenciano, como esta reserva de posidonia”. En esta línea, ha incidido en que el refuerzo aplicado “ya se traduce en un menor impacto de las embarcaciones”.
Este dispositivo de vigilancia realiza tareas de control, educación ambiental, recopilación de información técnica y apoyo a la protección del medio marino desde seis bases distribuidas a lo largo de la Comunitat Valenciana: Oropesa del Mar, El Perelló, Dénia, Moraira, El Campello y Torrevieja. En este contexto, el conseller ha destacado la reciente renovación del convenio con Dénia.
El conseller ha indicado que los datos del trabajo desarrollado por estas embarcaciones “avalan el impulso dado por la Generalitat a este servicio”. A lo largo de 2025, los equipos de vigilancia informaron a los patrones de 1.184 embarcaciones fondeadas sobre praderas de Posidonia oceanica, instándoles a abandonar estas áreas protegidas.
En lo que va de 2026, ya se han superado los 500 avisos, lo que, a juicio del conseller, pone de relieve “la importancia de mantener e intensificar las labores de vigilancia y sensibilización en el litoral valenciano, pero también una disminución de los registros considerada positiva”.
Presiones sobre el medio marino
De acuerdo con los datos recogidos por las embarcaciones de vigilancia, una de las principales presiones sobre el medio marino procede de la náutica recreativa, que supone el 83 por ciento de las embarcaciones detectadas, con especial concentración en la Marina Alta y otros puntos del litoral de Alicante.
Tal y como ha expuesto el vicepresidente tercero, la defensa del medio marino “exige combinar vigilancia, divulgación y colaboración con los usuarios del litoral para garantizar la conservación de ecosistemas especialmente frágiles y de gran valor ecológico”.
Dos décadas de servicio de guardacostas
Durante el acto también se ha celebrado el vigésimo aniversario del servicio de Guardacostas de Espacios Naturales Protegidos con base en Dénia, un operativo que comenzó su andadura en 2006 para reforzar la vigilancia y conservación de la Reserva Natural dels Fons Marins del Cap de Sant Antoni y que, con el tiempo, amplió su radio de acción a otros enclaves protegidos del litoral valenciano.
Su labor complementa la del servicio de vigilancia centrado en la posidonia y abarca otras funciones, como intervenciones sobre fauna, control de la velocidad de las embarcaciones o la comprobación de que no circulan motos acuáticas en zonas restringidas.
En la actualidad, este servicio respalda la gestión y conservación de la Reserva Natural Marina del Cap de Sant Antoni, el Parque Natural de la Serra Gelada y la Reserva Natural Marina de Irta. A lo largo de estas dos décadas, sus efectivos han llevado a cabo más de 300 intervenciones vinculadas a emergencias marítimas, rescates e incidentes en el litoral valenciano.
El vicepresidente tercero ha puesto en valor “el trabajo de los profesionales que integran el servicio” y ha destacado que constituye un “ejemplo de cooperación entre administraciones, entidades científicas, cuerpos de seguridad y profesionales del mar comprometidos con la conservación del patrimonio natural”.