La organización profesional agraria UPA-UCE Extremadura ha reclamado respuestas inmediatas ante la "grave crisis" que atraviesa el sector apícola y, en general, el conjunto del campo en la comunidad autónoma.
En esta línea, exige un plan de apoyo específico para la apicultura, actuaciones frente a la lengua azul y ayudas para los damnificados por el incendio de Las Hurdes.
En una rueda de prensa celebrada este martes en Mérida, la secretaria de Ganadería de UPA-UCE Extremadura, Jamaica Risco, ha pedido a las administraciones públicas (Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y Junta de Extremadura) que adopten medidas urgentes ante el desplome de la producción, la exclusión de las ayudas por el aumento de los costes derivado de la Guerra de Oriente y las pérdidas ocasionadas por las borrascas, la ola de calor, los incendios y las "elevadas" bajas de colmenas causadas por el abejaruco.
Según ha explicado, la producción se ha reducido ya en torno al 50 por ciento, a lo que se suma un fuerte incremento de los gastos ligados a la trashumancia.
En este contexto, considera "especialmente preocupante" que la apicultura haya quedado fuera de las ayudas asociadas al encarecimiento de los insumos provocado por la crisis de Oriente Medio.
UPA-UCE recuerda que es el único subsector ganadero sin derecho a la bonificación del gasóleo, pese a que el traslado de las colmenas puede suponer un desembolso cercano a los 20.000 euros por explotación.
A ello se añade que las explotaciones apícolas han sido excluidas de las ayudas activadas por los daños de las borrascas, aunque muchas colmenas se sitúan en municipios afectados donde otros agricultores y ganaderos sí han podido acceder a estas compensaciones.
Ante este escenario, UPA-UCE trasladó el pasado 28 de julio al consejero de Agricultura, Ganadería y Medio Natural la urgencia de articular una respuesta para el sector.
En ese encuentro, la organización subrayó que la "falta" de presupuesto de la Junta de Extremadura no puede convertirse en una excusa para dejar sin apoyo a unos profesionales que han sufrido los mismos fenómenos meteorológicos que otros sectores que sí han recibido ayudas en comunidades como Andalucía.
Por este motivo, UPA-UCE ve "imprescindible" que la presidenta de la Junta, María Guardiola, dote a la consejería de fondos suficientes para respaldar a la apicultura extremeña.
Asimismo, la organización pidió a la consejería que remita al Ministerio los datos de localización de los asentamientos apícolas de los que dispone la Administración autonómica, con el fin de que estas explotaciones puedan incluirse en el tercer listado de ayudas por los daños de las borrascas, cuya publicación está prevista para septiembre de 2026.
Incendios y ola de calor agravan la situación
En una nota de prensa, la organización agraria alerta de que, lejos de estabilizarse, la situación se ha deteriorado aún más durante los meses de verano.
Señala que la combinación de la ola de calor y los incendios forestales está causando nuevos perjuicios en las explotaciones, y advierte de la existencia de colmenas "devastadas" por el fuego y asentamientos "completamente arrasados" por las llamas.
Para la apicultura trashumante, resulta "especialmente preocupante" que estas colmenas tengan que regresar a dichos asentamientos una vez concluida la trashumancia estival, cuando "en muchos de ellos el fuego ha eliminado prácticamente toda la vegetación disponible, comprometiendo la alimentación de las abejas y, por tanto, la supervivencia y productividad de las colonias".
A este escenario se suma el impacto del abejaruco, cuya presión sobre las colmenas alcanza niveles "especialmente graves" durante los episodios de altas temperaturas. De acuerdo con los datos que aportan los apicultores, hay asentamientos en los que las pérdidas oscilan entre el 10% y el 100% de las colmenas.
El problema se agrava porque el "acoso constante" de este depredador impide a las abejas salir con normalidad a buscar agua, algo "especialmente crítico" en periodos de calor extremo.
UPA-UCE advierte de que todo ello tendrá un efecto "muy negativo" en el número y estado de las colmenas que lograrán llegar a la próxima invernada, en un contexto en el que ya se registran mortalidades superiores al 20% en los últimos años.
Riesgo para la continuidad de las explotaciones
La organización agraria calcula que el abandono de explotaciones apícolas se sitúa ya en torno al 10%, mientras que el relevo generacional continúa "estancado". "Estamos ante una situación que pone en riesgo la continuidad de muchas explotaciones y, con ella, el futuro de un sector fundamental para nuestro medio rural y para la propia conservación de los ecosistemas", apunta.
En la misma línea, sostiene que la apicultura no puede seguir siendo tratada como un subsector "secundario" dentro de las políticas de apoyo a la ganadería.
Por todo ello, UPA-UCE está llevando a cabo las gestiones necesarias para solicitar al consejero de Agricultura, Ganadería y Medio Natural una reunión urgente.
La organización considera "imprescindible" abordar de manera "inmediata" la situación del sector y plantear medidas concretas que garanticen la viabilidad de las explotaciones apícolas extremeñas.
Preocupación por la lengua azul
En relación con la lengua azul, el secretario general de UPA-UCE Extremadura, Oscar Llanos, ya el 8 de mayo de 2026 advertía de la falta de vacunas en la región para proteger a la cabaña frente a esta enfermedad.
Pocas horas después, la Consejería de Agricultura difundía un documento "reconociendo este hecho". Desde la organización se insistía en que el periodo idóneo de vacunación era previo a la llegada de las altas temperaturas, y denunciaba la "falta de gestión" del Gobierno en funciones, que "no había gestionado la adquisición de las vacunas necesarias para cubrir la cabaña ganadera".
UPA-UCE recalcó a los ganaderos la necesidad de vacunar y, tras más de 100 días del nuevo gobierno en la Junta de Extremadura, según señala, todavía no se ha convocado un Consejo Agrario para trabajar de forma conjunta en las medidas frente a la enfermedad de la Lengua Azul.
Junto a estos dos grandes frentes, y una vez controlado el incendio de Las Hurdes, UPA-UCE subraya que mantendrá sus reivindicaciones.
Considera que todos los grupos políticos deben escuchar al sector, ya que su experiencia y conocimiento es "positiva" para la gestión de la prevención de incendios.
En este sentido, UPA-UCE explica que se está elaborando un documento de propuestas para apoyar a estas zonas de "especial dificultad", como son las áreas de sierra y monte.