La consejera de Empleo, Empresa y Trabajo Autónomo, Rocío Blanco, ha detallado este miércoles las nuevas actuaciones dirigidas al colectivo de trabajadores por cuenta propia que está poniendo en marcha su departamento para reforzar la estabilidad y la continuidad de los proyectos empresariales. Entre las principales novedades, ha señalado tres líneas inéditas de apoyo que permitirán ayudar en el pago de las cuotas a la Seguridad Social durante el segundo año de actividad o en supuestos de incapacidad temporal, además de una tercera medida que dará lugar a la llamada “tarifa plana invertida” con el objetivo de facilitar el relevo generacional en los negocios.
Andalucia, líder en autónomos
Durante su intervención en la comisión de Empleo del Parlamento andaluz, recogida por Europa Press, Blanco ha realizado un repaso de las actuaciones de respaldo al trabajo autónomo impulsadas por la Junta en un contexto en el que Andalucía ha alcanzado un nuevo récord de trabajadores por cuenta propia, con 605.258 afiliados al cierre de septiembre, manteniendo desde mayo de 2021 el liderazgo nacional en número de autónomos.
Según ha explicado, al avance de este colectivo han contribuido las medidas específicas de fomento del autoempleo que viene desarrollando la Consejería de Empleo desde 2019, que suman más de 365 millones de euros en ayudas concedidas a casi 150.000 autónomos. Estas se articulan a través de instrumentos como la Tarifa Plana y su ampliación, la Cuota Cero, la línea de Inicio de la Actividad, distintas convocatorias del Programa Emplea-T o planes extraordinarios frente a crisis concretas, además del desarrollo del Plan Estratégico Andaluz del Trabajo Autónomo 2024-27 (PEATA) y de las ayudas a la conciliación de la vida laboral y personal y al asociacionismo.
En esta línea, la consejera ha adelantado que su departamento ultima nuevas medidas para reforzar aún más la red de apoyo al trabajo autónomo. En particular, se están diseñando unas nuevas bases reguladoras que incluirán una línea de subvenciones para ayudar a sufragar las cuotas a la Seguridad Social durante el segundo año de actividad, así como otra línea destinada a respaldar el pago de la cuota del titular en caso de incapacidad temporal, con el fin de reducir el impacto económico de su baja y garantizar la viabilidad y continuidad de la actividad.
La tercera línea será la conocida como “tarifa plana invertida”, con la que la Consejería busca impulsar el relevo generacional, ya que ofrecerá respaldo tanto a la persona autónoma que cede su negocio como a quien decide continuar con la actividad. Esta fórmula contribuirá a financiar la Seguridad Social de quien se jubila y establecerá un incentivo reforzado de Inicio de Actividad para la persona que asuma el negocio.
Estas nuevas herramientas se añadirán a los programas que ya tiene en marcha la Consejería, entre los que sobresalen la Cuota Cero y las ayudas al Inicio de Actividad. La primera se orienta a aliviar los gastos que conlleva poner en marcha una actividad por cuenta propia, mediante la subvención de las cuotas a la Seguridad Social abonadas por los autónomos acogidos a la cuota reducida estatal. Por su parte, la segunda prevé ayudas económicas de entre 3.800 y 5.500 euros para contribuir a financiar el arranque de un negocio o de una actividad profesional.