Los medios aéreos han vuelto a operar desde primera hora de este sábado en el incendio forestal de Los Gallardos, en Almería, después de una noche en la que el fuego evolucionó “relativamente bien dentro de la gravedad y las dimensiones” de la emergencia.
La incorporación se ha organizado de manera escalonada. A las 08.00 horas comenzaron a trabajar dos helicópteros y dos aviones de carga en tierra; a partir de las 09.00 estaba prevista la llegada de otras aeronaves, hasta completar un dispositivo de ocho medios aéreos sobre la zona.
Doce muertos y 23 personas todavía sin localizar
El balance provisional se mantiene en 12 personas fallecidas y ocho heridas, cuatro de ellas graves y trasladadas a la Unidad de Quemados del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla.
Las autoridades mantienen además a 23 personas en la relación de ciudadanos cuyo paradero no ha podido ser confirmado. Esa cifra no equivale a 23 denuncias por desaparición: el Centro Integrado de Datos contabiliza por ahora siete denuncias formalizadas. Esta diferencia es importante porque algunas personas pueden haber abandonado la zona o haberse desplazado sin comunicar todavía su ubicación.
El Instituto de Medicina Legal de Almería ya ha terminado las autopsias de los 12 cuerpos. Las muestras biológicas han sido trasladadas a Madrid para que el Servicio de Criminalística de la Guardia Civil realice los análisis genéticos y los coteje con el ADN aportado por familiares.
El fuego continúa activo en situación operativa 2
Aunque la evolución nocturna ha sido mejor de lo temido, el incendio no está controlado y permanece en situación operativa 2.
El dispositivo terrestre específico del Plan Infoca está formado este sábado por 134 profesionales, ocho autobombas, un buldócer, una Unidad Médica y una Unidad Móvil de Meteorología y Transmisiones. Esta cifra se refiere al operativo de Infoca y no al conjunto de efectivos de todas las administraciones, que durante la noche rondó los 500 trabajadores al sumar UME, Guardia Civil, bomberos, sanitarios y otros servicios.
La superficie afectada se acerca a las 5.000 hectáreas
Las primeras estimaciones de la mañana situaban el terreno afectado en unas 4.000 hectáreas. Una actualización posterior elevó el cálculo hasta aproximadamente 5.000, una variación habitual mientras se revisa desde el aire un perímetro tan extenso e irregular.
Los equipos trabajan ahora principalmente en asegurar el perímetro, enfriar puntos calientes y evitar que una nueva modificación del viento reactive los frentes próximos a viviendas y núcleos habitados.
Más de 1.400 personas evacuadas
El incendio ha obligado a desalojar a 1.405 personas de diferentes barriadas, urbanizaciones y viviendas dispersas de Los Gallardos, Bédar, Lubrín, Antas y otras zonas próximas.
Un total de 193 afectados continuaban acogidos en espacios habilitados en Lubrín, Garrucha y Antas. En este último municipio se ha preparado un convento para alojar a personas especialmente vulnerables, como niños, mayores y enfermos.
También se ordenó el confinamiento preventivo de vecinos de Lubrín y se recomendó mantener cerradas puertas y ventanas y proteger las vías respiratorias frente al humo.
La A-7 vuelve a estar abierta
La evolución nocturna permitió reabrir completamente la autovía A-7 entre los kilómetros 709 y 714 en sentido Almería.
La carretera había vuelto a cerrarse el viernes después de que un cambio en la dirección del viento empujara las llamas hacia el barranco de Alfaix y obligara a ordenar nuevos desalojos. La apertura no significa que el incendio esté controlado, sino que en ese tramo concreto ha disminuido el peligro inmediato para la circulación.
La investigación mantiene el foco sobre un cable eléctrico
Las primeras pesquisas sitúan el inicio del fuego junto a la N-340A. Los avisos recibidos por el 112 mencionaron la caída de un cable eléctrico sobre la vegetación, seguida de una propagación extraordinariamente rápida favorecida por el viento, las altas temperaturas y la sequedad del terreno.
Esa sigue siendo la principal hipótesis, pero el origen definitivo deberá establecerlo la investigación y no puede darse todavía por cerrado.
La búsqueda continúa casa por casa
La Guardia Civil y los servicios de emergencia siguen inspeccionando viviendas, caminos y zonas quemadas para localizar a las personas cuyo paradero continúa sin confirmarse.
La última revisión de los inmuebles más afectados no permitió encontrar nuevas víctimas mortales, según informó el consejero de Presidencia y Emergencias de la Junta, Antonio Sanz. La prioridad continúa siendo completar la identificación de los fallecidos y aclarar cuántos de los ciudadanos inicialmente no localizados siguen realmente desaparecidos.