El dirigente del Partido Popular Alfonso Fernández Mañueco se someterá el próximo martes 9 de junio a su tercera sesión de investidura como presidente de la Junta de Castilla y León, después del acuerdo de gobernabilidad alcanzado el miércoles día 3 con Vox, que desembocará en su tercer ejecutivo en coalición y el segundo consecutivo con la formación de Santiago Abascal, ya socia en la primera mitad del mandato anterior.
Fernández Mañueco saldrá investido gracias al respaldo del Grupo Popular, con 33 procuradores, y del Grupo Vox, con 14, mientras que el resto de formaciones de la oposición tiene previsto votar en contra. Así lo han confirmado el portavoz del Grupo Socialista, Carlos Martínez, y la portavoz del Grupo Mixto y procuradora de UPL, Alicia Gallego, a lo que se suma la posición contraria del representante de Soria ¡Ya!, Ángel Ceña, que ha señalado en la misma línea de rechazo. “Mucho tendría que cambiar el pacto --PP y Vox--”, ha apuntado.
La Mesa de las Cortes, tras escuchar a la Junta de Portavoces, ha fijado que el pleno de investidura arranque a las 12.00 horas con la intervención, sin límite de tiempo, del candidato, Alfonso Fernández Mañueco. La sesión se reanudará a las 16.00 horas con el turno del Grupo Socialista y, a continuación, intervendrán el resto de grupos de menor a mayor representación —Grupo Mixto, Vox y PP—, con 30 minutos en la primera intervención y 10 minutos para la réplica. Fernández Mañueco podrá contestar de forma individual o conjunta, también sin límite de tiempo.
Los tres partidos que conforman el Grupo Mixto —UPL, Soria ¡Ya! y Por Ávila— se repartirán el tiempo en función de su peso en la Cámara —tres escaños el primero y uno los otros dos—, de modo que dispondrán de 18, 6 y 6 minutos en la primera intervención y de 6, 2 y 2 minutos en la réplica.
El orden de las intervenciones ha sido motivo de fricción en la Junta de Portavoces, ya que Vox defendía que abriera el debate el Grupo Mixto, continuara el PSOE y cerrasen los dos partidos que sostendrán al futuro gobierno autonómico, Vox y PP. Finalmente, la Mesa ha optado por mantener el esquema de legislaturas anteriores, de forma que el PSOE abrirá el turno, con Carlos Martínez como nuevo portavoz, seguido de Alicia Gallego en el Grupo Mixto, Carlos Pollán por Vox y Leticia García por el PP.
Según han adelantado los distintos portavoces en sus comparecencias posteriores, la toma de posesión de Fernández Mañueco como presidente de la Junta se celebrará en los “días siguientes”, aunque la fecha exacta está aún por concretar.
Martínez ha justificado el voto en contra de los 30 procuradores socialistas por el contenido del pacto rubricado el miércoles por el “dúo de funambulistas” —Fernández Mañueco y Pollán—, a quienes ha acusado de llevar días tratando de hallar un punto de equilibrio “para engañar y ocultar el engaño masivo al que quieren someter a toda la ciudadanía y del que ni ellos mismos están absolutamente convencidos”. “Vox es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra, además a sabiendas de que le van a engañar y a sabiendas de que no son de fiar ni uno ni otro”, ha ironizado.
En esta línea, ha advertido de que entre las “certezas” de un documento “lleno de ambigüedades” firmado por PP y Vox figura que el modelo de gobierno del próximo Ejecutivo se sitúa al margen del Estatuto de Autonomía, entra en colisión con la Constitución Española, se desmarca de la Declaración de Derechos Fundamentales de la Unión Europea y entra en conflicto con la Carta de Derechos Humanos.
Ha añadido, además, que el futuro gabinete se colocará al margen del Diálogo Social y de los cauces de interlocución con la sociedad civil, y ha alertado de que PP y Vox ponen “en claro riesgo” la participación ciudadana, al tiempo que “sataniza y criminalizar a sindicatos y a empresarios para fiscalizarlos permanentemente”.
Tanto Alicia Gallego como Ángel Ceña han puesto el acento en que el acuerdo de gobierno no incluye referencias específicas al problema de la despoblación en Castilla y León, pese a que la comunidad presenta una media de 324, ni contempla una fiscalidad diferenciada para provincias especialmente afectadas como Soria o Zamora. También han afeado que PP y Vox reclamen infraestructuras al Gobierno central y solo dediquen tres líneas a la red viaria de titularidad autonómica “sin detallar absolutamente nada”.
Por su parte, el portavoz de Vox y firmante del pacto ha instado a los grupos de la oposición a leer con detenimiento el documento para poder debatir “sobre los temas que verdaderamente están ahí”, entre los que ha mencionado la vivienda, el empleo, los servicios públicos y el medio rural, que, según ha asegurado, como futuro vicepresidente primero serán “unas de las principales prioridades”.
En la misma línea, Leticia García ha defendido que el PP se encuentra “muy cómodo” con el “profuso, completo y amplio” acuerdo alcanzado con Vox, ya que aborda “muchos ejes fundamentales” para la vida diaria de los castellanos y leoneses e incorpora el compromiso de sacar adelante presupuestos para los cuatro años de Legislatura.
García ha rechazado las críticas de los partidos contrarios al pacto, a los que ha acusado de oponerse “por exigencias del guión” y de centrarse “sólo” en sus intereses y prioridades, al tiempo que “mienten y falsean la realidad”, en alusión directa a Carlos Martínez. “Produce sonrojo escucharle hablar de Estado de Derecho, de Democracia, de legalidad, de cumplimiento de la ley. La verdad es que sonroja, produce vergüenza ajena escucharles hablar en ese sentido”, ha aseverado.