La Academia de Artillería de Segovia ha puesto fin al curso académico 2025-2026 con la ceremonia de clausura en la que se han entregado los certificados de estudios y los títulos de Segoviano Honorario a los 52 alféreces alumnos de la 314ª promoción.
El acto se ha desarrollado en el Patio de Orden del centro, ubicado en el antiguo Convento de San Francisco, coincidiendo con la conmemoración del 262 aniversario de la creación de la Academia, y ha congregado a autoridades civiles, militares y académicas, además de a los familiares de los nuevos oficiales.
La presidencia de la ceremonia ha correspondido al general de brigada Rafael de Felipe Barahona, Subdirector de Enseñanza del Mando de Adiestramiento y Doctrina, acompañado por el coronel director de la Academia de Artillería, Antonio Jesús Miró Bujosa. Este último relevó hace unos meses en la dirección al propio general de Felipe, que entonces aún ostentaba el empleo de coronel.
Entre los representantes civiles ha destacado la presencia del alcalde de Segovia, José Mazarías, junto con varios miembros de la corporación municipal. También han acudido representantes del Ayuntamiento de Niebla (Huelva), localidad hermanada con la Academia desde hace más de cuarenta años por ser reconocida como el lugar donde se empleó por primera vez la pólvora con fines bélicos en la Península Ibérica, en el siglo XIII.
Durante la ceremonia se han concedido distintas distinciones dirigidas tanto al profesorado como a los alumnos. La primera ha sido el Premio Comandante Huelin, creado en 2009 para distinguir anualmente al profesor que mejor encarna los valores morales, militares, técnicos y docentes a lo largo del curso.
Este galardón recuerda a un profesor de la Academia fallecido en un accidente de helicóptero en 1969 y consiste en una reproducción de la estatua de Minerva, diosa de la sabiduría, con un escudo a los pies de la Academia. En esta ocasión, el reconocimiento ha recaído en el sargento primero Pousada.
Seguidamente se ha hecho entrega del Premio al Compañerismo, convocado por la Asociación Conde de Gazola, integrada por antiguos alumnos del Real Colegio de Artillería de Segovia.
Este premio pone en valor la virtud del compañerismo como motor para entregarse con generosidad y sin interés propio en favor del compañero, y se concede al alférez alumno de la escala de oficiales elegido por sus propios camaradas. El distintivo es la reproducción de un cadete de 1844. En la edición de este año ha sido otorgado al alférez alumno Cervantes y lo ha entregado el presidente de la asociación, el general de división José Miguel de los Santos Granados.
El regidor segoviano, José Mazarías, ha hecho entrega a continuación de un reconocimiento específico al alférez alumno López Henche, quien ha obtenido las calificaciones más altas del curso. Además, el alcalde ha entregado la bandera de España que, con motivo de la festividad de Santa Bárbara, patrona de la Artillería, había permanecido situada en la hornacina de la Virgen del Acueducto de Segovia, antes de dirigirse a los presentes con unas palabras en las que ha resaltado el histórico vínculo entre la ciudad y la Academia.
Esa relación se materializa cada año mediante la concesión del título de Segoviano Honorario, que el Ayuntamiento confiere a los alumnos que finalizan su formación en el centro.
Los 52 alféreces han recibido este título de manos del alcalde y de los concejales, mientras que las autoridades militares se han encargado de entregar los certificados de estudios. En su intervención posterior a la imposición de diplomas, el coronel director Miró ha subrayado que la conexión entre la Academia y Segovia se extiende a casi tres siglos de historia común, forjada por generaciones de militares que hallaron en la ciudad "formación, amistad y una manera de entender el servicio a la patria".
Humildad y futuro profesional de los nuevos oficiales
El director ha puesto de relieve el perfil con el que los recién graduados dejan la Academia, porque "salen confiados, orgullosos y con la formación suficiente para empezar a tomar decisiones desde el primer momento que se incorporen a las unidades", ha señalado, al tiempo que ha subrayado la "humildad como cualidad irrenunciable del mando militar".
Los 52 alféreces recibirán sus Reales Despachos en la Academia General Militar de Zaragoza el próximo mes de julio y, a partir de entonces, se incorporarán a distintos destinos en unidades del Ejército de Tierra.
La jornada ha concluido con el homenaje a los caídos por España, la interpretación del himno de los artilleros y el desfile de la unidad de alumnos ante la autoridad que ha presidido el acto.