Una convocatoria que aparece en TikTok, una invitación a un chat y mensajes que circulan entre cientos de usuarios. Ese es el recorrido digital que investigan los Mossos después de los disturbios del sábado en Barcelona. El nombre Blocus aparece asociado a cuentas y canales que difundieron las concentraciones, pero todavía no identifica una organización con responsables públicamente acreditados.
La investigación trata de aclarar quién lanzó los mensajes, quién coordinó acciones concretas y cómo llegaron a los jóvenes que terminaron concentrándose en el centro de la ciudad. La etiqueta compartida por varias cuentas no demuestra, por sí sola, que todas respondan a una misma dirección.
El salto de una red abierta a un grupo cerrado
Según la investigación de Newtral recogida por Informativos Telecinco, se detectaron más de veinte perfiles de este tipo. Las publicaciones en TikTok dirigían a los usuarios hacia grupos de Telegram y WhatsApp, donde circulaban indicaciones sobre las convocatorias.
Algunos chats reunían a cientos de participantes. Esa circulación entre plataformas es uno de los elementos relevantes: el mensaje visible en una red abierta no necesariamente contiene todo lo que después se comparte en el grupo al que invita a entrar. telecinco.es
El País informa de que en algunos de esos canales se difundieron instrucciones para saquear establecimientos y revender mercancía. La policía investiga ahora a los promotores y el papel de los participantes.
Una reivindicación estudiantil no explica todos los mensajes
Las convocatorias emplearon referencias a la calidad de los institutos y a las movilizaciones francesas. Sin embargo, las autoridades han diferenciado las reivindicaciones educativas de las conductas que acabaron provocando daños y saqueos.
Ese contraste importa al interpretar lo que circula en redes. El lema de una publicación puede presentar una protesta, mientras que otros mensajes del mismo entorno proponen acciones diferentes.
Los Mossos también mantienen contactos con otras policías europeas para investigar posibles conexiones. La existencia de referencias comunes a Francia no acredita todavía una estructura internacional que dirija todas las acciones.
Qué se sabe de los jóvenes detenidos
El balance policial sitúa en 128 las detenciones, con 72 menores de edad. El peso de los adolescentes ha centrado parte de la atención, pero no basta para establecer un perfil único de quienes participaron.
La comisaria jefe de los Mossos, Sílvia Catà, ha explicado que la virulencia sorprendió a la policía. Las autoridades tratan de reconstruir el origen de la convocatoria y de identificar las responsabilidades individuales.
La acampada por la vivienda era otra movilización
El escenario de los disturbios coincidió con el entorno de la acampada por la vivienda de plaza Catalunya. Esa proximidad no significa que ambas convocatorias fueran la misma.
La Generalitat y el Ayuntamiento las han desvinculado. Los participantes en la acampada también rechazaron la violencia y, según la información publicada sobre los incidentes, protegieron a personas que quedaron atrapadas en la zona.
Blocus es ahora una de las pistas de la investigación. Lo que todavía falta por determinar es quién utilizó esas cuentas, cómo se relacionaban entre sí y qué responsabilidad puede acreditarse detrás de cada mensaje y cada acción.