El secretario general de Vox, Ignacio Garriga, ha hecho campaña en Zaragoza junto a la candidata al Congreso por la provincia, Carmen Rouco, y el vicepresidente de Aragón, Alejandro Nolasco. Allí ha subrayado que el 29 de noviembre “nos jugamos que el caos se instale en las calles de la mano del Partido Socialista o que el orden se restablezca de la mano de Vox”.
Durante su intervención ante los medios, ha denunciado la violencia que, según ha dicho, su partido está sufriendo en los actos electorales y ha presentado la cita del 29 de noviembre como una ocasión para recuperar el orden y trasladar al conjunto del país las políticas que Vox asegura haber impulsado en Aragón.
Garriga ha insistido en que su formación está padeciendo agresiones “día sí, día también” en los actos de campaña que celebran “en todos los rincones” con la presencia de su presidente nacional. Ha responsabilizado al Partido Socialista de alentar estos episodios y ha acusado al Gobierno de España de tolerarlos con el fin de desviar el foco de “la ruina de los españoles” y de infundir temor ante la posibilidad de que “una alternativa llegue al Gobierno de España”.
En esta línea, ha defendido que, si Vox entra en el Ejecutivo con suficiente respaldo, “los derechos, las libertades, van a estar garantizados y no amenazados, como sí puede pasar en el caso de que Sánchez siga cuatro años más en el Gobierno de España”. Ha reclamado además a los ciudadanos que “no se dejen llevar por las provocaciones de una izquierda que va a hacer de la violencia bandera” y ha apelado a la prudencia.
El dirigente de Vox ha expresado también su “firme condena” y su “rechazo absoluto” a los disturbios de la última noche en Barcelona, donde ha denunciado saqueos, actos violentos y daños en el mobiliario urbano. Ha recordado que su partido venía avisando de que escenas similares a las vividas en otras ciudades europeas podían reproducirse en España.
Según ha relatado, “cientos de jóvenes extranjeros salieron a imprimir violencia en nuestras calles ante el silencio de las administraciones catalanas y también del presidente del Gobierno. La realidad es que el 29 de noviembre puede convertirse lo vivido ayer por la noche no en algo excepcional, sino en algo rutinario”.
Ante este escenario, ha llamado a una amplia participación en las urnas para propiciar un giro político: “Hay que convencer hasta el último vecino, hasta el último familiar de que acuda a votar el próximo 29 de noviembre”.
Ese cambio de rumbo, ha añadido, debe servir también para afrontar los problemas del día a día de los hogares, en especial el acceso a la vivienda. En este campo, ha puesto como ejemplo la actuación del Gobierno aragonés, que ha descrito como un “camino de esperanza” que Vox aspira a extender al conjunto de España.
Garriga ha advertido además de que “es fundamental que nadie dé por hecho que Pedro Sánchez es pasado”, y ha sostenido que el jefe del Ejecutivo está dispuesto “absolutamente a todo con tal de mantenerse en el poder”. Ha acusado a sus rivales políticos de recurrir a la violencia, a “las mentiras y las manipulaciones” y de intentar servirse de la ley electoral, aunque ha asegurado que, gracias a los servicios jurídicos de Vox y al Tribunal Supremo, “les hemos frenado el intento de pucherazo”.
Prioridad nacional y vivienda
En materia de vivienda, el secretario general de Vox ha responsabilizado al PSOE de que los precios sean “más cara” y la oferta “más escasa”, aludiendo a normas que, a su juicio, restringen la construcción y a una política migratoria que habría elevado la demanda. También ha criticado la “hiperregulación” que, según ha dicho, frena la edificación por parte de la iniciativa privada.
Como respuesta, Ignacio Garriga ha puesto en valor el compromiso de incluir la prioridad nacional en la futura Ley de Vivienda de Aragón. “Gracias a Vox el principio de prioridad nacional va a estar en esa ley”, ha remarcado, antes de avanzar otras propuestas: “Vamos a construir y aumentar el parque de vivienda pública. Vamos también a garantizar la seguridad jurídica y acabar con las okupaciones”.
Del mismo modo, ha defendido la necesidad de aprobar rebajas fiscales en el IRPF y otros tributos para favorecer a los jóvenes, al medio rural y a las familias. Ha reiterado su intención de trasladar el principio de prioridad nacional al Gobierno central y ha concluido que “vamos a reconstruir todo lo que ha destrozado el Partido Socialista”, con el objetivo declarado de mejorar las condiciones de vida de familias y trabajadores.