La Comisión Europea ha dado este martes su visto bueno, aunque con condiciones, a la adquisición de la estadounidense Kenvue, fabricante de productos de salud y cuidado como “Listerine” o “Tylenol”, por parte de la también estadounidense Kimberly-Clark, dueña de marcas como Kleenex y Scottex. El permiso queda supeditado a que la compradora se desprenda de su negocio de higiene femenina en el mercado europeo para evitar distorsiones de competencia.
Durante el análisis de la operación, los servicios comunitarios detectaron riesgos de reducción de la competencia en los mercados de República Checa, Estonia y Eslovaquia, sobre todo en el segmento de higiene femenina, ante la posibilidad de que un gigante global como Kimberly-Clark pasara a controlar también la empresa responsable de “Listerine”, “Neutrogena” y los tampones “o.b.”.
Para disipar las dudas de Bruselas, Kimberly-Clark se ha comprometido a vender sus marcas de higiene femenina en el Espacio Económico Europeo (EEE) —Lidie, Camelia y Record—, incluyendo los derechos de propiedad intelectual, el saber hacer técnico, así como los empleados clave y las relaciones comerciales vinculadas. Este paquete de activos será adquirido por la compañía turca Dilek, en una transacción que igualmente ha recibido este martes el visto bueno de la Comisión Europea.
El Ejecutivo comunitario considera que estos compromisos responden de forma adecuada a las preocupaciones en materia de competencia detectadas, al eliminar la superposición horizontal entre las actividades de ambas compañías dentro del Espacio Económico Europeo.