Denaria ha subrayado que el dinero en efectivo es la herramienta “más eficaz” para controlar los pequeños desembolsos cotidianos, los conocidos como “gastos hormiga”, en un escenario de elevada inflación como el actual.
“El ahorro no empieza en la cuenta, sino en el momento de pagar, y el medio con el que se paga condiciona cuánto se gasta”, indica la plataforma en una nota difundida con motivo del Día Mundial del Ahorro, que se conmemora este sábado 31 de octubre.
Los expertos consultados por Denaria apuntan que el principal problema de los “gastos hormiga” es “el descontrol y la falta de planificación”, lo que dificulta tener una visión clara de cuánto se destina a estos consumos menores.
La organización recuerda que, de acuerdo con el estudio “SPACE 2024” del Banco Central Europeo (BCE) sobre los hábitos de pago en la zona del euro, el efectivo se empleó en el 68% de los pagos de hasta cinco euros, sobre todo en compras diarias de pequeño importe, donde el gasto se escapa “con más facilidad” al control.
Sin embargo, la asociación alerta de que los usuarios siguen encontrando trabas para pagar en efectivo, ya que hay establecimientos y administraciones que “se niegan a aceptar billetes y monedas” y, además, rige un límite legal de 1.000 euros que impide abonar con metálico las operaciones de mayor cuantía.
Desde la puesta en marcha en junio de 2023 del canal gratuito de denuncias de Denaria, los ciudadanos continúan notificando casos de comercios y servicios que rechazan el pago con billetes y monedas, pese a la obligación de aceptarlos.
En relación con el tope de 1.000 euros, Denaria sostiene que esta restricción impide a muchos hogares aplicar en compras de mayor importe, como un electrodoméstico, la reparación de un vehículo o un tratamiento dental, “la misma disciplina que aplican a su gasto diario”.
“Al no poder hacerlo, se ven empujados a medios de pago que separan la compra del pago, incluida la financiación a plazos”, lamenta la plataforma, al considerar que esto puede fomentar un mayor endeudamiento.
No obstante, Denaria no se posiciona en contra de los pagos digitales y reconoce que ofrecen ventajas relevantes para operaciones de importe elevado o realizadas a distancia. La entidad insiste en que se declara “a favor de la convivencia de todos los medios de pago y del derecho de los ciudadanos a elegir cómo quieren pagar”.
Por ello, la asociación reclama reforzar el cumplimiento de la obligación de aceptar el efectivo en comercios y servicios, así como abrir un debate sobre la posible revisión del límite de 1.000 euros para pagos en metálico.