El 61,2% de las compañías del ámbito financiero planea elevar en el corto plazo su presupuesto destinado a inteligencia artificial (IA), pese a que únicamente el 14,4% de los altos cargos de esas mismas entidades declara contar con un conocimiento completo de esta tecnología.
Estas conclusiones proceden de una encuesta impulsada por la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA) en 2025 sobre el empleo de la IA en las entidades que operan en los mercados de valores. En España, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) colaboró para recabar respuestas de 67 firmas nacionales y ha difundido un artículo con los principales resultados en su boletín semestral.
Entre las entidades consultadas se encontraban 15 entidades de crédito, 17 empresas de servicios de inversión (ESI), 17 sociedades gestoras de instituciones de inversión colectiva (Sgiic), 15 gestoras de entidades de inversión colectiva de tipo cerrado (Sgeic) y tres plataformas de 'crowdfunding'.
Salvo las plataformas de 'crowdfunding', todos los tipos de entidades indicaron que destinan recursos, en mayor o menor grado, a la IA. Destacan las entidades de crédito, donde el 93,3% ya invierte, y las ESI y Sgiic, con un 41,2% en ambos casos. En las Sgeic, la proporción de entidades que invierte en IA se reduce al 33,3%.
Según detalla la CNMV, las expectativas de inversión en IA continúan al alza: el 61,2% de las firmas que participaron en el sondeo manifestó que prevé aumentar su desembolso en esta tecnología durante el periodo 2025-2027.
Aun así, aunque el recorte de costes y las mejoras de eficiencia podrían ser un factor clave a la hora de apostar por la IA, más de la mitad de las entidades reconoce que no ha evaluado estos elementos o considera que el ahorro será limitado o inexistente, especialmente en el caso de las entidades de crédito.
En el conjunto de Europa, por segmentos de actividad, las mayores mejoras de eficiencia media se anticipan en las agencias de calificación crediticia, las entidades de crédito y las infraestructuras de los mercados financieros.
De acuerdo con la encuesta, el beneficio más valorado de la IA es su capacidad para reforzar el análisis de datos7 (52,2%), seguido de la optimización de los procesos internos (38,8%) y, en menor medida, de las reducciones de costes (32,8%).
Un 34,2% de las entidades ha señalado que no tiene previsto ningún caso de uso concreto para desplegar en los próximos 12 meses, porcentaje que se eleva hasta el 40% si se consideran las entidades europeas en su conjunto.
En lo que respecta a los miembros de los consejos de administración y a los directivos de nivel medio y alto, solo el 14,4% afirma poseer una comprensión plena de esta tecnología. El grado de conocimiento del resto de la plantilla se describe como “parcial, limitado o dependiente de terceros”, según recoge la CNMV.
Para hacer frente a los riesgos emergentes, la herramienta de control más extendida es la supervisión humana (43,3%), seguida por las restricciones en la entrada y salida de información (30%).
“Al ser la IA una tecnología que está en continuo desarrollo, la CNMV monitoriza que las entidades españolas cumplan la legislación para minimizar el riesgo de que un mal uso de esta acabe afectando a la estabilidad financiera, al correcto funcionamiento de los mercados y a la protección del inversor”, ha recalcado el supervisor financiero.