El vicepresidente del Consejo de Supervisión del Banco Central Europeo (BCE), Frank Elderson, ha reiterado la posición del supervisor de conservar los actuales requisitos de capital para las entidades financieras, al tiempo que ha subrayado la necesidad de avanzar en una simplificación normativa que preserve la resiliencia del sistema y refuerce la competitividad y la productividad.
“Nuestro objetivo es mantener los niveles actuales de resiliencia para que los bancos puedan seguir desempeñando su papel fundamental en la economía, financiando a empresas y hogares, tanto en épocas de bonanza como de crisis. Si bien mantenemos la resiliencia, consideramos que existe margen para que el legislador simplifique el marco de capital”, ha destacado Elderson en su intervención en la jornada “Competitividad para el Crecimiento” organizada por AEB, CECA y UNACC en Madrid.
En esta línea, ha sostenido que las exigencias fijadas por el BCE para los grandes bancos europeos con mayor proyección internacional no resultan más severas que las aplicadas a sus rivales de otras jurisdicciones, ni han supuesto un freno a la concesión de crédito en Europa.
Elderson también ha rechazado la idea de que el banco central “solo” pretenda elevar estos requerimientos, en contra de una percepción extendida. El representante del BCE ha explicado que la institución únicamente reforzó las reservas tras la pandemia para respaldar la capacidad de los bancos de seguir prestando.
“Sin embargo, los requisitos de supervisión establecidos por el BCE para los bancos individuales en su función microprudencial se han mantenido estables en los últimos años. Y si observamos los requisitos generales para el tipo de capital con mayor capacidad de absorción de pérdidas --el capital ordinario de nivel 1 (Common Equity Tier 1)--, los niveles agregados en 2026 no difieren mucho de los de 2019”, ha declarado.
A partir de ahí, Elderson ha situado el principal desafío del crecimiento en Europa en la mejora de la productividad, donde la simplificación de los marcos regulatorios abre espacio para que las entidades puedan “abordar complejidades innecesarias sin comprometer la resiliencia”.
“Actualmente estamos revisando una a una casi cien publicaciones que contienen expectativas y buenas prácticas de supervisión, con el objetivo de simplificarlas, abreviarlas y consolidarlas; un número significativo de ellas se retirará definitivamente”, ha sostenido.
Asimismo, ha puesto el foco en la necesidad de una mayor integración del sistema bancario europeo para reforzar la competitividad, al considerar que “la continua fragmentación de los mercados bancarios de la UE sigue siendo el principal obstáculo que impide a los bancos alcanzar la escala y la eficiencia necesarias para contribuir plenamente a la economía europea”.
“Alrededor del 80% de los préstamos bancarios se conceden a hogares y empresas en los países de origen de los bancos, menos del 2% de los depósitos se gestionan a nivel internacional y la actividad de fusiones transfronterizas ha disminuido drásticamente en comparación con los niveles anteriores a la crisis”, ha explicado.
