La actividad industrial de la zona euro continuó expandiéndose en octubre, aunque con algo menos de impulso que en el mes previo. El índice PMI manufacturero elaborado por S&P Global se situó en 52,7 puntos, por debajo de los 52,9 registrados en septiembre, lo que supone su cota más reducida en dos meses.
Con este dato, el indicador se mantiene por noveno mes seguido por encima del umbral de 50 puntos que marca la frontera entre crecimiento y contracción. En paralelo, la producción manufacturera se colocó en 52,8 puntos, frente a los 53,6 del mes anterior, su valor más bajo en cuatro meses.
Al inicio del cuarto trimestre, la fabricación en la eurozona siguió avanzando, si bien el aumento de los nuevos pedidos industriales perdió algo de fuerza y se intensificaron las tensiones en las cadenas de suministro, de acuerdo con la encuesta de S&P Global.
A pesar de estos condicionantes, el empleo del sector volvió a incrementarse y la actividad de compra de insumos repuntó hasta el ritmo más intenso desde mayo de 2022.
Al mismo tiempo, la acumulación de existencias de materias primas alcanzó su nivel más elevado en casi cuatro años, coincidiendo con un mayor empeoramiento de los retrasos en las entregas de los proveedores y con una inflación de los costes de los insumos en máximos de cinco meses.
Francia e Italia rompen con la expansión general
Entre los ocho países de la zona euro con datos disponibles, seis registraron en octubre lecturas del PMI manufacturero compatibles con crecimiento. En todos ellos, el ritmo de expansión fue descrito como “históricamente fuerte”, superando sus medias históricas de la encuesta.
Francia e Italia fueron las únicas economías que se apartaron de esta dinámica expansiva, al anotar un nuevo deterioro mensual. Los fabricantes de ambos países continúan afrontando un entorno complicado y, en el caso francés, las dificultades se ven agravadas por la incertidumbre política interna, según S&P Global.
El economista jefe de negocios de S&P Global Market Intelligence, Chris Williamson, subrayó que una nueva sólida lectura del PMI prolonga el mejor periodo de crecimiento del sector manufacturero de la zona euro en más de cuatro años.
Además, destacó que el crecimiento continuado desde febrero refleja un escenario de resiliencia para la industria europea, pese al impacto de factores adversos como los aranceles, los conflictos en Oriente Medio, el encarecimiento de los costes y los problemas de suministro derivados.
El experto añadió que los últimos resultados del PMI aumentan la presión sobre el Banco Central Europeo para que siga endureciendo la política monetaria en los próximos meses, lo que supone un “nuevo obstáculo para las empresas”.