El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, manifestó este jueves en Bruselas su respaldo al exgobernador del Banco de España Pablo Hernández de Cos como aspirante a relevar a Christine Lagarde al frente del Banco Central Europeo (BCE). De este modo, se sitúa en la misma línea que el Ejecutivo de Pedro Sánchez, que igualmente ha apoyado al economista español para encabezar la autoridad monetaria europea.
En declaraciones a los medios tras asistir a la reunión de líderes del Partido Popular Europeo (PPE) previa al Consejo Europeo de este jueves y viernes, Feijóo subrayó que su apuesta no se limita a promover a un candidato nacional, sino a alguien capaz de garantizar la estabilidad de la moneda única. “Yo no solo propongo a un candidato español, yo propongo a un presidente que sea capaz de garantizar la solvencia y la viabilidad del euro. Y, en mi opinión, Pablo Hernández de Cos es la persona adecuada”.
El dirigente del PP destacó que, tras el “buen desempeño” de Lagarde al frente del BCE, la Unión Europea precisa una sustitución “solvente”, con “experiencia” y un “economista reputado”, además de la “templanza” necesaria para gestionar una coyuntura “muy difícil” para la economía europea y para la institución monetaria. A su entender, el exgobernador del Banco de España reúne todas esas características.
“No he visto un mejor currículum que este”, señaló el líder de la oposición, poniendo en valor tanto su etapa al frente del Banco de España como su actual responsabilidad en el Banco de Pagos Internacionales (BPI). Por ello, considera que se trata de un “muy buen candidato” no solo para España, sino para el conjunto de la Unión.
El apoyo de Feijóo coincide con el expresado por el Gobierno de Sánchez, que ha situado a Hernández de Cos entre los perfiles más cualificados para tomar el relevo de Lagarde cuando finalice su mandato en octubre de 2027. No obstante, la decisión definitiva dependerá de las negociaciones entre las capitales europeas.
Críticas de Feijóo al papel de España en la UE bajo el Gobierno de Sánchez
En paralelo, Núñez Feijóo acusó al Ejecutivo de Pedro Sánchez de haber convertido a España en un “problema” dentro de la UE y de haber mermado su credibilidad ante los socios comunitarios. Por ello, se comprometió a restaurar la confianza de las instituciones europeas en caso de llegar a La Moncloa tras las elecciones generales del próximo 29 de noviembre.
“España volverá a ser un país previsible, un país sólido y un país en quien confiar”, aseguró, al tiempo que afirmó contar con el respaldo de los líderes del PPE a un cambio de rumbo político en España que, según defendió, sería beneficioso tanto para el país como para el resto de la Unión.
En este contexto, reprochó a Sánchez haber utilizado la acción exterior para mantener sus “objetivos partidistas domésticos” y sostener su coalición de Gobierno. A juicio de Feijóo, esta forma de gestionar la política internacional ha dañado la posición de España en el exterior y ha debilitado sus alianzas tradicionales.
“España debe volver a ocupar la posición internacional que le corresponde”, reivindicó el presidente del PP, que apeló a recomponer los “consensos rotos”, reforzar las alianzas que considera erosionadas y encauzar la política exterior con “seriedad, coherencia y sentido de Estado”.
Asimismo, afirmó haber presenciado el “deterioro de la imagen de España en las instituciones europeas” entre 2022 y 2026 y sostuvo que un eventual Gobierno del PP permitiría recuperar el prestigio internacional del país y volver a influir de manera activa en las decisiones de la UE.
“Hoy España no participa en las decisiones, ha destruido sus alianzas y, por tanto, no es respetada. Dicho de otro modo, en política exterior conviene no confundir la importancia con la extravagancia. Y la política exterior española se ha convertido en una extravagancia”, lamentó.
Frente a este escenario, Feijóo garantizó que, si gana los próximos comicios, España volverá a alinearse con sus socios europeos en cuestiones clave como la inmigración, la seguridad, la defensa de las fronteras, la competitividad económica y la política energética, además de reforzar su compromiso con el Estado de Derecho.
“Vamos a coincidir con la Unión Europea en los asuntos básicos”, insistió el líder popular, quien defendió una política exterior respaldada por las Cortes Generales y sustentada en una diplomacia que permita “participar en las decisiones, construir alianzas y ser respetado”.
En este marco, reiteró su apoyo a Ucrania frente a la invasión rusa y afirmó que su estrategia exterior estará alineada “con los socios europeos y los aliados históricos de España”.