La naviera alemana Hapag-Lloyd cerró el primer semestre de 2026 con unos números rojos de 148 millones de euros, revirtiendo el beneficio neto de 709 millones registrado en los seis primeros meses del ejercicio anterior, según comunicó la compañía este jueves.
La facturación del grupo germano de transporte marítimo de mercancías sumó hasta junio 9.221 millones de euros, lo que supone un incremento del 1,6%. El negocio de contenedores avanzó un 0,7%, hasta 8.966 millones de euros, mientras que la división de terminales elevó sus ingresos un 47,5%, hasta 308 millones de euros.
La empresa subrayó que, tras un arranque de 2026 poco satisfactorio, marcado por interrupciones operativas que lastraron los resultados, los volúmenes y las tarifas al contado repuntaron con fuerza en el segundo trimestre, impulsados sobre todo por el fuerte tirón de las exportaciones desde Asia y por la mejora de la demanda en Estados Unidos.
En el segundo trimestre, Hapag-Lloyd obtuvo un beneficio neto de 71 millones de euros, un 72,8% menos que entre abril y junio del año anterior, después de afrontar un incremento de costes cercano a 600 millones de dólares (520 millones de euros) vinculado al conflicto en Oriente Próximo. En paralelo, la cifra de negocio trimestral creció un 10,8%, hasta 5.020 millones de euros.
“El segundo trimestre fue mejor que el primero, impulsado por tarifas al contado significativamente más altas y una demanda sólida”, declaró Rolf Habben Jansen, consejero delegado de Hapag-Lloyd.
A la luz de los resultados del segundo trimestre y de la mejora del entorno de mercado, la naviera mantiene su previsión de Ebitda en una horquilla de entre 2.300 y 3.200 millones de euros, aunque insiste en que sus estimaciones continúan sometidas a una elevada incertidumbre por la fuerte volatilidad de las tarifas de flete y el impacto del conflicto en Oriente Próximo.