El consejero delegado de Iberdrola Renovables, Julio Castro, ha asegurado que es el “momento adecuado” para impulsar “más energía renovable”, al considerar que permite abordar a la vez la competitividad económica, la seguridad del suministro y la sostenibilidad ambiental.
Al mismo tiempo, ha advertido de que las centrales nucleares están “amenazadas por la asfixia tributaria”, por lo que, en su opinión, “no tendría muchísimo sentido hacer una central nueva” y que mantener en operación durante más tiempo las plantas actuales “requiere de algún tipo de solución tributaria”.
Castro ha intervenido este jueves en la Torre Iberdrola de Bilbao, en un acto organizado por Deusto Business Alumni, donde ha defendido intensificar la apuesta por las renovables, pero “de la manera adecuada”.
Durante su intervención, ha aludido al contexto geopolítico que condiciona la generación eléctrica y ha puesto como ejemplo la situación en el Estrecho de Ormuz, “hoy abierto, ayer cerrado y mañana no lo sé”, lo que genera “un atasco de petróleo y del gas natural licuado que se produce sobre todo en Catar y también en Abu Dhabi” y provoca que los precios se “alteren” y tiendan a subir.
En este escenario, ha señalado que Europa está reaccionando con el objetivo de ser “más soberanos e independientes” en materia energética y “más competitivos” para “alejarse de esos precios”. “¿Cuál es la respuesta? Más renovables, sin duda alguna. Entonces, parece que es el el momento adecuado para hablar de más renovables”, ha subrayado.
Ha insistido en que las tecnologías renovables también aportan soluciones a la seguridad de suministro. A su juicio, es imprescindible ser competitivos y, en ese sentido, la fotovoltaica y la eólica pueden contribuir “mucho a tener esa competitividad”.
“La renovable te resuelve la seguridad de suministros. Con esta soberanía te resuelve la competitividad, porque es más económica que otras posibilidades y acaba por resolver la sostenibilidad que se demandaba”, ha reiterado.
Debate sobre el papel de la energía nuclear
En relación con la energía nuclear, ha recordado que “no va a durar para siempre” y ha explicado que, en este momento, no contemplan “una energía nuclear nueva en este momento”, aunque tampoco ve “del todo oportuno prescindir” del parque existente. “Pero si se nos vuelve a preguntar dentro de ocho o diez años, puede que pensemos algo diferente”, ha señalado.
Castro ha destacado que la nuclear proporciona “una base al sistema eléctrico”, contribuye a “ser soberano, no hacer importaciones de esa energía y bajar los precios”.
Ha mencionado un informe de PricewaterhouseCoopers, PWC, que plantea de forma teórica que, si las nucleares “desapareciesen instantáneamente”, la factura eléctrica media anual aumentaría un 25%, al tener que sustituir toda esa producción por gas natural, que tiene “el precio que tiene”.
El directivo ha recordado que, en agosto, el Gobierno central decidió prolongar la vida útil de la central nuclear de Almaraz hasta 2030. “En este momento, lo que tenemos es la posibilidad de decidir si queremos que sigan o que no. Y aquí ya vendrá cada uno con su opinión, cada uno con su sentimiento y un sector tan regulado como el sector eléctrico obedecerá a las señales de política energética que se quieran emitir”, ha indicado.
No obstante, ha recalcado que, “sin duda alguna”, la soberanía, la estabilidad de la red y la competitividad de la factura “están muy vinculadas a la decisión”. “Lo único es que hay que estar informado cuando tomas las decisiones. Luego, la decisión se toma la adecuada”, ha añadido.
Ha insistido en que estas instalaciones “están muy amenazadas por una asfixia tributaria” y soportan “unos sobrecostes tributarios”, por lo que, a día de hoy, “no tendría muchísimo sentido hacer una central nueva”. A su juicio, mantener en marcha a largo plazo las centrales actuales “requiere de algún tipo de solución tributaria”. “O si no, veremos a ver qué sucede”, ha advertido.
Burbuja fotovoltaica y límites al desarrollo hidroeléctrico
En cuanto a la energía solar, ha explicado que en los últimos tiempos se ha producido una oleada de inversión fotovoltaica “absolutamente brutal”, que ha calificado de “burbuja” y que, según ha dicho, el sistema tiene que “digerir”.
Castro, que ha mencionado el “muy poco almacenamiento en el sistema eléctrico”, ha recordado que la propia Unión Fotovoltaica Española, UNEF, ha alertado recientemente “de un potencial rescate financiero del sector”. “Hay una indigestión de la fotovoltaica que hay que tratar”, ha apuntado.
También ha repasado algunos de los proyectos de Iberdrola en diferentes tecnologías y ha citado las centrales hidroeléctricas, aclarando que no desarrollan más porque “no se dan las condiciones”. Ha explicado que, para levantar “más” proyectos, serían necesarias “concesiones administrativas de usos de cursos fluviales a muy largo plazo para amortizar las inversiones”, además de algún tipo de “retribución regulatoria”. “De momento ninguna de las dos cosas ha prosperado y entonces pues hay posibilidad de hacer proyectos, pero de momento no acaban de prosperar”, ha señalado.
En cualquier caso, ha remarcado que la fotovoltaica “no ha muerto”, ya que el sol es “el recurso más abundante” en la latitud del sur de Europa. Sin embargo, ha advertido de los desequilibrios actuales y considera que hoy un proyecto fotovoltaico tiene sentido sobre todo si se orienta al autoconsumo industrial.
Castro ha puesto igualmente en valor la energía eólica, que ha definido como “autóctona”, capaz de aportar soberanía energética y, además, “una enorme oportunidad industrial”.
Dependencias tecnológicas y apuesta por el hidrógeno verde
El directivo ha lamentado que en Europa no se esté construyendo ninguna batería de gran tamaño para almacenamiento eléctrico, lo que considera “una carencia”, y ha subrayado que tampoco se fabrican en la Unión Europea los paneles fotovoltaicos. A su entender, la ventaja competitiva en este terreno la ostenta actualmente China, aunque cree que “podría no ser así” en el futuro.
En su opinión, sería posible revertir esta situación mediante decisiones “bien normativa o bien de inversión” acompañadas de “decisiones incluso fiscales” que permitan “poder hacerlo de otra manera”.
Asimismo, se ha referido al hidrógeno verde y ha avanzado que la próxima semana declararán la operación comercial de la planta de 25 megavatios de la refinería de BP en Castellón, “la más grande que hay en el Estado”.
Lecciones del apagón de abril de 2025
Por último, el responsable de Iberdrola ha analizado el apagón de abril de 2025, que, según ha remarcado, no fue “un fallo de equipos” sino un “fallo humano”.
“Es un fallo humano en el cual no se programan los medios de generación adecuados para hacerse cargo de la situación de red en la que nos encontrábamos, faltaba inercia, faltaba máquina rotativa, que es como un volante de inercia, como un molino, que es la que da la estabilidad a la red y faltaban elementos de control de tensión”, ha explicado.
Ha insistido en que el apagón “no debe volver a repetirse nunca jamás en la vida” y que “hay que aprender”. Tras señalar que las “responsabilides” se “dirimirán después”, ha asegurado que Iberdrola está “muy tranquila” porque sus instalaciones “han funcionado bien”.
A su juicio, no es viable un sistema eléctrico “todo sintético”, en el que toda la electricidad se genere “pegando pequeños trozos de corriente continua y haciendo una onda sinusoidal que es completamente artificial” porque “cien por cien no funciona”. “Hay que tener máquina rotativa y hay que tener control de tensión y luego hay que tener la posibilidad de arrancar desde cero”, ha concluido.