Indra ha revisado su Reglamento del Consejo de Administración y de sus Comisiones con la finalidad de ejercer un control más estricto sobre los posibles conflictos de interés que puedan afectar a sus consejeros, según se desprende del documento remitido este lunes por la compañía española a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
El texto, que fija las normas de funcionamiento, composición y obligaciones del máximo órgano de administración de la multinacional de tecnología y defensa, establece ahora el deber de comunicación previa de los consejeros al presidente, Ángel Simón, y al secretario, José María de Paz, acerca de cualquier situación de conflicto, ya sea directa o indirecta.
Este requisito introduce una modificación respecto al reglamento difundido el pasado mes de julio, donde se indicaba que los eventuales conflictos debían ponerse en conocimiento del consejo de administración, pero sin concretar a qué cargos debían dirigirse dichas notificaciones.
Además, los consejeros están obligados a informar, con carácter previo en caso de ser propuestos para un nuevo puesto externo, de los cargos u ocupaciones retribuidas que desempeñen en otros consejos o entidades. Del mismo modo, deben comunicar las acciones u opciones sobre acciones de Indra de las que sean titulares, tanto de forma directa como indirecta.
En conexión con esta obligación, el reglamento precisa que, para garantizar una dedicación "adecuada", los consejeros ejecutivos solo podrán formar parte, como máximo, de otros dos consejos de sociedades cotizadas, mientras que los consejeros no ejecutivos tendrán un tope de hasta cuatro consejos adicionales en compañías cotizadas.
Cabe recordar que la crisis de gobernanza en Indra, que concluyó con el nombramiento de Ángel Simón como presidente de la multinacional y de Josep María Recasens como consejero delegado, se originó a raíz del conflicto de interés surgido al impulsar la fusión de la firma con la madrileña Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), empresa familiar del que era entonces presidente de Indra, Ángel Escribano.