El segmento de la deuda híbrida corporativa ha alcanzado un nuevo máximo histórico al sobrepasar los 350.000 dólares (312.000 millones de euros) a cierre de junio de 2026, lo que implica un avance interanual del 25%, según el informe “Deuda híbrida corporativa” elaborado por Swisscanto Asset Management International y Analistas Financieros Internacionales (Afi).
Hasta 2024, en torno al 90% de este mercado se emitía en euros, pero en el último año las colocaciones en la divisa europea se han reducido hasta el 57,5% del saldo vivo mundial, mientras que las emisiones en dólares han ganado peso hasta representar ya el 39,4% del total.
El estudio subraya que el punto de giro registrado en 2024 está ligado al cambio metodológico introducido por Moody’s, que reforzó el atractivo de los híbridos corporativos frente a las acciones preferentes al permitir la deducibilidad fiscal de los intereses de los cupones.
En este escenario, el documento proyecta que el volumen del mercado estadounidense de deuda híbrida corporativa podría rebasar los 500.000 millones de dólares (445.809 millones de euros) si lograse una cuota de penetración equiparable a la europea, lo que situaría el tamaño del mercado global por encima de los 750.000 millones de dólares (668.671 millones de euros).
Por emisores, Volkswagen, Enel, TotalEnergies, Iberdrola y Telefónica encabezan la clasificación en el segmento denominado en euros, mientras que en dólares destacan NextEra, Dominion, Enbridge, BP Capital Markets, Sempra y Southern.
Durante 2026 también se han incorporado al mercado de deuda híbrida nuevas compañías, entre ellas Stellantis, Xcel Energy, Eversource, Oncor, Puget Energy, Amprion, Carlsberg, General Mills, Stora Enso, Hemso y Humana.
Igualmente, se ha intensificado la actividad de emisores procedentes de economías emergentes, con la participación de SQM, Grupo Nutresa, Promigas, Thaioil y Genting, además de OCP, que ha llevado a cabo el primer híbrido internacional en dólares emitido por una corporación africana.
En el ámbito europeo, las empresas de servicios públicos concentran el 38,8% del saldo vivo a junio de 2026, mientras que los sectores de energía y telecomunicaciones aportan cada uno en torno al 15%.
En contraste, en Estados Unidos las ‘utilities’ suponen el 49,8% del mercado, al tiempo que el sector energético se aproxima al 20%. Estos dos segmentos, junto con el de las telecomunicaciones, aglutinan más del 80% de la deuda híbrida corporativa estadounidense.