La Junta Fiscal Europea (JFE) ha puesto en entredicho que España recurriera a la cláusula nacional de escape vinculada al gasto en defensa para incrementar esta partida, una vía que permitió al Ejecutivo esquivar que Bruselas valorase la apertura de un procedimiento por déficit excesivo, pese a que la mayor parte del desajuste en la senda de gasto procedía de capítulos distintos al militar.
“La solicitud de la cláusula nacional de escape para defensa fue determinante para evitar la inclusión de España en el informe de la Comisión (...) y un posible procedimiento por déficit excesivo basado en la deuda”, subraya el organismo, que recalca que el aumento previsto del gasto en defensa entre 2024 y 2025 fue “mínimo”.
El Ejecutivo pidió esta flexibilidad el 13 de abril, después de cerrar 2025 con un desvío del gasto neto del 0,4% del PIB frente a la trayectoria pactada con Bruselas, superando el margen anual del 0,3% fijado por las reglas fiscales de la UE, mientras que para el ejercicio en curso se calcula una diferencia del 0,6%.
Según la JFE, estos porcentajes habrían llevado “normalmente” a la Comisión a analizar el caso español, dado que el nivel de deuda pública se situaba “significativamente por encima” del umbral europeo, un examen que finalmente se evitó gracias a la activación de la cláusula.
El organismo remarca, no obstante, que el incremento proyectado del gasto militar entre 2024 y 2025 apenas alcanza el 0,1% del PIB, por lo que concluye que el desajuste registrado el último ejercicio “se debe principalmente a gastos distintos de defensa”. Asimismo, recuerda que esta rúbrica ya se había reducido un 0,2% del PIB en 2023 respecto al año previo.
La JFE también llama la atención sobre el momento escogido por el Gobierno para cursar la solicitud, apenas dos semanas antes de remitir su informe anual de progreso, un calendario que, según la Junta Fiscal, “llama la atención” porque la mayoría de Estados miembro interesados había presentado su petición un año antes, tras la invitación formulada por Bruselas en marzo de 2025.
“EXPANSIÓN FISCAL PROCÍCLICA”
El análisis enlaza esta dinámica con un crecimiento económico más fuerte de lo anticipado y resalta que España fue la única gran economía de la zona euro en la que un avance del PIB nominal superior al previsto coincidió con un aumento del gasto neto por encima de la senda recomendada tanto en 2025 como en 2026.
Por este motivo, la JFE concluye que la aplicación del plan fiscal español refleja una “expansión fiscal procíclica”, al recordar que uno de los objetivos centrales de las nuevas normas es precisamente mantener las trayectorias de gasto acordadas aunque la evolución del crecimiento resulte mejor o peor de lo estimado inicialmente.
CRÍTICAS AL USO DE LA CLÁUSULA
Más allá del caso de España, la Junta cuestiona el uso que se está haciendo de esta flexibilidad y apunta que su activación también fue “decisiva” para eludir consecuencias procedimentales en Alemania y Eslovenia.
A juicio del organismo, la opción de permitir déficits por encima del valor de referencia o un mayor ritmo de crecimiento del gasto sin repercusiones prácticas provoca que el instrumento opere “de facto como una cláusula general de escape”.
La JFE sitúa esta crítica en una tendencia más amplia que detecta desde finales de 2023 y que, según sostiene, está marcada por una creciente “discrecionalidad y tolerancia” de la Comisión, con una inclinación a no iniciar procedimientos incluso cuando habría margen para hacerlo.