El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), Kevin Warsh, ha comunicado que el banco central reducirá el número de decisiones formales sobre política monetaria, que pasarán de ocho a seis a partir de 2028. Como fase de transición, en 2027 se celebrarán siete revisiones de la orientación de los tipos de interés.
Aunque el calendario de ocho reuniones anuales del organismo se mantendrá, desde 2027 una de las citas posteriores al inicio del otoño se reservará exclusivamente para debatir la estrategia general de política monetaria. Ya en 2028, serán dos las reuniones enfocadas de forma monográfica en este tipo de análisis estratégico.
Warsh ha defendido la modificación subrayando que el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) precisa disponer de más margen para “reflexionar de nuevo sobre cuestiones importantes y para proyectar nuestra mirada a largo plazo en el lado izquierdo del punto decimal” de los tipos de interés.
“Se trata de una decisión institucional que afecta a la naturaleza y la calidad de nuestras deliberaciones y, en última instancia, a la sensatez de nuestras decisiones. Es un cambio más para encauzar la conducción de la política monetaria”, ha señalado el que muchos consideran el ‘guardián del dólar’.
Por ahora, el presidente de la Fed no ha detallado qué contenido concreto abordarán las reuniones en las que no se adopten decisiones sobre los tipos de interés, y ha avanzado que tras esas sesiones tampoco se difundirá ningún comunicado oficial.
“La decisión sobre el nuevo formato de las reuniones es relativamente reciente. Fue objeto de un debate exhaustivo a lo largo de varias sesiones. A medida que dispongamos de más detalles -lo cual no ocurrirá hasta el próximo otoño-, estaremos preparados para compartirlos con ustedes”, ha indicado.
Kevin Warsh asumió la presidencia de la Fed hace apenas cinco meses y desde su llegada dejó claro su propósito de impulsar una reforma interna de la institución. Para ello, puso en marcha distintos grupos de trabajo centrados en ámbitos como comunicación, balance, datos, productividad y empleo, así como en el marco de inflación.
En estos primeros meses al frente del banco central, Warsh se ha mostrado reacio a proporcionar más información de la estrictamente necesaria a los mercados en lo relativo a los tipos de interés. Con la disminución del número de reuniones con decisión sobre tipos, también reduce las señales que los inversores reciben a través de las previsiones y de las posteriores ruedas de prensa.