La Federación Andaluza de Agencias de Viajes (FAAV) ha manifestado su “preocupación” por la crisis migratoria vivida en Ceuta y por las posibles repercusiones que pueda tener tanto en la actividad turística como en la imagen de España en el exterior.
En un comunicado, la organización ha llamado la atención “por la amplia difusión internacional de las imágenes y por los mensajes que comienzan a trasladarse desde algunos países emisores de visitantes hacia España y Andalucía”.
El presidente de la FAAV, Luis Arroyo, ha subrayado que “el impacto de una situación de estas características no queda limitado a las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla”. “Nos preocupa, ante todo, la dimensión humana de lo que está ocurriendo, pero también la repercusión mundial de unas imágenes que pueden terminar afectando a la percepción de España como destino seguro”, ha indicado.
La federación ha puesto el foco en la respuesta generada en Estados Unidos, considerado uno de los mercados emisores más relevantes para el turismo español y andaluz. “Las declaraciones difundidas desde la Administración estadounidense y su eco en los medios internacionales pueden generar incertidumbre entre quienes estén planificando sus vacaciones en España”, ha señalado.
Arroyo ha recalcado que “este tipo de mensajes resulta muy perjudicial para el turismo. Todavía es pronto para cuantificar sus efectos y no disponemos de datos que permitan hablar de cancelaciones, pero sabemos que la percepción de seguridad influye de manera directa en la elección de un destino”.
Desde la FAAV han insistido en que el turismo es una actividad “especialmente sensible a acontecimientos políticos, sociales o diplomáticos, incluso cuando se producen lejos de los principales destinos vacacionales”.
En esta línea, la federación ha advertido de que “la dimensión interna de la crisis y su proyección internacional aumentan el riesgo reputacional para el conjunto del país”. A este escenario se suma la decisión de Italia de implantar de forma temporal controles sobre determinados viajeros extracomunitarios procedentes de España.
“Aunque no supone la interrupción general de la movilidad entre ambos países ni Italia puede prohibir unilateralmente el tránsito de ciudadanos desde España, la medida puede ocasionar dudas, demoras y una mayor complejidad en parte de las operaciones turísticas”, han apuntado desde la federación, recordando que dicho país mantiene “una relación turística muy estrecha con Andalucía”, tanto como destino frecuente para los viajeros andaluces como por su papel de mercado emisor.
Por este motivo, las agencias siguen de cerca cualquier novedad que pueda incidir en el desarrollo habitual de las conexiones entre ambos Estados. “Nos preocupa que una operativa tan importante como la que mantenemos con Italia pueda verse condicionada. Habrá que conocer el alcance real de las medidas y explicar con claridad a los viajeros para evitar confusión y alarma innecesaria”, ha añadido el presidente de la FAAV.
La federación considera “prioritario que las administraciones actúen de manera coordinada, ofrezcan información precisa y trabajen para recuperar cuanto antes la normalidad”. A juicio de Arroyo, “la rapidez con la que evolucione la situación será determinante para limitar sus posibles efectos sobre la temporada turística”.
“Debemos analizar lo que está ocurriendo con prudencia. Queremos pensar que se trata de una situación transitoria y que podrá resolverse pronto, pero no podemos ignorar que la repercusión internacional está siendo muy negativa. Ahora toca esperar acontecimientos, informar bien a los viajeros y evitar valoraciones precipitadas mientras no tengamos datos fiables”, ha concluido.
La FAAV continuará recabando información entre sus asociaciones provinciales y agencias asociadas con el fin de seguir la evolución de las reservas, en especial en los mercados internacionales, y trasladará al conjunto del sector cualquier cambio que pueda incidir en la movilidad o en las condiciones de los viajes.