Las gestoras de activos de BBVA, CaixaBank y Santander han reconocido que el sector no ha logrado "conectar" con el ahorrador minorista para hacer crecer la inversión sostenible.
"No hemos logrado la industria y la regulación conectar con el cliente", señaló el responsable global de SRI de Santander Asset Management, Augusto Caro, durante una mesa redonda sobre inversión sostenible celebrada en el evento anual del Foro Español de Inversión y Finanzas Sostenibles (Spainsif).
El directivo explicó que, en buena parte de los casos, los clientes desconocían qué era exactamente la inversión sostenible o la taxonomía, y añadió que el encarecimiento de los tipos de interés, unido a las largas duraciones, también ha perjudicado el atractivo de los bonos verdes.
Entre los elementos que, a su juicio, han frenado la expansión de la inversión sostenible entre los pequeños ahorradores, Caro apuntó que la industria está "muy focalizada" en el lanzamiento de productos garantizados, generalmente con criterios menos vinculados a la sostenibilidad.
A este escenario se añade el momento geopolítico y económico actual, marcado por el rearme en Europa, la prioridad de la seguridad y el aumento del precio del petróleo, un entorno que "no ha favorecido" este tipo de inversión.
Por su parte, el director de SRI y sostenibilidad en CaixaBank Asset Management, Carlos Lozano, subrayó que desde el propio sector no siempre se puede "pedir responsabilidad a un tercero": "Creo que la confianza existe, pero es evidente que la tenemos que mejorar", apuntó.
Lozano destacó que "el gran reto es el minorista", donde se da "una paradoja": en España hay una elevada sensibilidad social hacia la sostenibilidad y, al mismo tiempo, una fuerte penetración del sector bancario. "Teniendo en cuenta esa sensibilidad y esa penetración, cuando juntas las dos y preguntas cuántos productos han contratado con visión sostenible, es del 10-15%".
A pesar de la situación actual, en la industria se mantiene el optimismo. El responsable de inversión sostenible en BBVA Asset Management en España, Alberto Gómez-Reino, subrayó que "los fondos sostenibles no se diferencias de los sostenibles en cuanto a flujos: si tienen rentabilidades peores, tienen flujos negativos".
En este sentido, precisó que las principales salidas de dinero se han producido en los productos clasificados bajo el artículo 9 durante los dos últimos años, debido a su mayor sensibilidad a las subidas de los tipos de interés.
"La comunicación no es del todo fluida, pero la realidad es que el peso es mayor en los fondos de inversión", afirmó, aludiendo a que el 62% de los activos de los fondos de inversión en Europa se gestionan con criterios sostenibles, según datos de "Morningstar".