El Gobierno aprobará este jueves el inicio del trámite de audiencia pública del nuevo real decreto de zonas inundables, una norma con la que pretende reforzar la protección frente al riesgo de inundaciones y aumentar la transparencia en la compraventa de viviendas.
La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, ha explicado que el decreto obligará a que el Registro de la Propiedad informe de si un inmueble, ya sea de obra nueva o de segunda mano, se encuentra situado en una zona con riesgo de inundación.
El riesgo de inundación deberá constar antes de la compraventa
Hasta ahora, la identificación de una vivienda ubicada en una zona inundable se aplicaba principalmente a determinadas promociones de nueva construcción.
Con la nueva normativa, esa información deberá figurar también en las viviendas ya construidas, de modo que cualquier comprador conozca previamente si el inmueble está expuesto a este riesgo.
Aagesen ha precisado que la medida no impedirá vender ni habitar estas viviendas, sino que busca garantizar que los ciudadanos dispongan de toda la información antes de formalizar la operación.
"No significa que no se pueda habitar, significa que la población esté informada y pueda actuar. Que sabe que su vivienda es más vulnerable", ha señalado la ministra.
Más restricciones para construir en zonas de riesgo
El decreto también contempla nuevas limitaciones urbanísticas para reducir la exposición de la población a las inundaciones.
Entre las medidas previstas figuran limitar nuevas construcciones en las zonas con mayor riesgo, favorecer edificaciones situadas por encima de la cota de inundación, evitar la construcción de garajes subterráneos en áreas especialmente vulnerables o restringir determinados usos que puedan incrementar el riesgo para la población.
La ministra ha defendido que los ríos deben disponer del espacio suficiente para absorber las crecidas y ha advertido de que España sigue construyendo en áreas expuestas a inundaciones.
Mapas de riesgo e inundaciones históricas
El texto incorpora además nuevas herramientas de prevención.
Los planes urbanísticos deberán incluir mapas de peligrosidad y riesgo de inundación, mientras que se elaborará un catálogo de inundaciones históricas para que los ayuntamientos puedan tener en cuenta esos antecedentes en la planificación del territorio.
Asimismo, el real decreto prevé medidas de adaptación dirigidas a las administraciones locales y programas de formación para empleados públicos y jóvenes.
El Gobierno abre el texto a participación pública
Sara Aagesen ha explicado que el objetivo es abrir un proceso "muy participativo" para recoger aportaciones antes de la aprobación definitiva del decreto.
La vicepresidenta ha subrayado que la futura norma "no afecta a derechos consolidados" y la ha definido como un decreto "transformador" y "novedoso", susceptible de mejoras durante el periodo de información pública.