Conseguir financiación bancaria en España es cada vez más caro y, en determinados casos, también más difícil. Los bancos han endurecido las condiciones aplicadas a los nuevos préstamos durante el tercer trimestre de 2026, principalmente por el incremento de los tipos de interés y una mayor preocupación por la capacidad de pago de los solicitantes. La situación afecta tanto a las familias como a las empresas, aunque las restricciones son especialmente visibles en los créditos al consumo, utilizados habitualmente para financiar la compra de vehículos, reformas del hogar, electrodomésticos o gastos personales.
Así lo recoge la última Encuesta de Préstamos Bancarios del Banco de España, publicada el 27 de octubre, que analiza la evolución del mercado crediticio entre julio y septiembre. El informe revela que las entidades han elevado el coste de los préstamos en los tres segmentos estudiados: financiación empresarial, hipotecas y créditos al consumo. Sin embargo, existe una diferencia importante: mientras los requisitos de aprobación se mantuvieron prácticamente estables para las empresas y las hipotecas, los bancos sí endurecieron ligeramente los criterios para conceder préstamos personales y otros créditos a los hogares.
El cambio podría intensificarse durante el último trimestre de 2026. Las entidades financieras encuestadas anticipan nuevas restricciones para la financiación de las familias, tanto en hipotecas como en créditos al consumo, mientras esperan que la demanda de préstamos siga disminuyendo. El escenario está condicionado por el encarecimiento de la financiación y por una mayor cautela ante los riesgos económicos.
Los bancos endurecen las condiciones para conceder préstamos personales
Los préstamos personales y los créditos al consumo son los que están experimentando un endurecimiento más claro de los requisitos de concesión en España. Según el Banco de España, las entidades financieras han elevado ligeramente sus exigencias durante el tercer trimestre debido a una mayor percepción del riesgo de impago y al deterioro de algunos indicadores de calidad crediticia.
Esto significa que las entidades están prestando especial atención a la capacidad de los solicitantes para devolver el dinero. Antes de aprobar una operación, los bancos pueden examinar la estabilidad laboral, los ingresos habituales, las deudas pendientes, el historial de pagos y la proporción del salario que se destinaría a las cuotas mensuales. Estos análisis ya formaban parte de los procedimientos habituales de evaluación de solvencia, pero adquieren mayor relevancia cuando las entidades perciben un incremento de los riesgos.
La encuesta también constata que aumentó ligeramente el porcentaje de bancos que registraron más solicitudes rechazadas en el segmento del crédito al consumo, mientras que en las hipotecas y los préstamos empresariales apenas se observaron cambios en este indicador. Por tanto, el endurecimiento no implica que todas las entidades hayan dejado de conceder financiación, sino que algunos clientes pueden encontrar mayores dificultades para obtener la aprobación o recibir ofertas menos favorables.
El fenómeno también se observa en el conjunto de la eurozona. Según el Banco Central Europeo (BCE), un porcentaje neto del 14% de las entidades encuestadas declaró haber endurecido los criterios para conceder créditos al consumo durante el tercer trimestre, una tendencia que se mantiene desde 2022. Se trata de un indicador de la diferencia entre bancos que endurecen y bancos que flexibilizan sus requisitos, no del porcentaje de préstamos rechazados.
Hipotecas más caras: qué cambia para quienes quieren comprar una vivienda
La situación hipotecaria presenta una particularidad. Los bancos españoles mantuvieron estables los criterios de aprobación de hipotecas entre julio y septiembre, según el Banco de España, pero sí endurecieron las condiciones económicas de los nuevos contratos debido a la subida de los tipos de interés.
Esta diferencia resulta fundamental para quienes están buscando una vivienda. Que los criterios de concesión no hayan cambiado de forma generalizada no significa que la financiación siga costando lo mismo. Un interés más elevado encarece las cuotas mensuales y aumenta el importe total que deberá devolver el comprador, lo que puede reducir la cantidad que una familia está en condiciones de solicitar sin comprometer su economía doméstica.
Las entidades continúan evaluando factores como los ingresos netos, la estabilidad laboral, los préstamos existentes, los ahorros disponibles y el valor de tasación del inmueble. En determinados casos pueden solicitar garantías adicionales, aunque la última encuesta no acredita que se haya producido una exigencia generalizada de más avales o una reducción uniforme de los porcentajes de financiación.
El principal cambio podría llegar durante los próximos meses. Los bancos prevén endurecer los criterios de concesión de hipotecas en el cuarto trimestre de 2026, una expectativa que todavía deberá confirmarse con los datos correspondientes al cierre del año.
La subida de los tipos de interés encarece los préstamos en España
El principal motivo del endurecimiento de las condiciones bancarias es el aumento del coste de la financiación para las propias entidades, que han trasladado parte de ese encarecimiento a los nuevos contratos de crédito. Según el Banco de España, los tipos de interés aplicados a los préstamos aumentaron durante el tercer trimestre tanto para las empresas como para los hogares.
Esta evolución está relacionada con el contexto de política monetaria del BCE, que elevó en septiembre su tipo de interés de referencia de la facilidad de depósito desde el 2,25% hasta el 2,50%. Las decisiones del organismo europeo influyen sobre el coste de financiación de los bancos y pueden terminar repercutiendo en las ofertas que reciben los consumidores.
Sin embargo, no todas las subidas de tipos se trasladan de manera inmediata ni idéntica a todos los préstamos. El impacto depende de si el crédito tiene interés fijo o variable, de su duración, de las condiciones pactadas y de la política comercial de cada entidad. En el caso de las hipotecas variables, las revisiones están vinculadas al índice establecido en el contrato, habitualmente el euríbor, por lo que los efectos pueden producirse en momentos diferentes.
El Banco de España también señala que las condiciones de acceso de las entidades españolas a los mercados de financiación empeoraron durante el tercer trimestre, tanto en la financiación minorista como en buena parte de los mercados mayoristas. Los bancos prevén que esta situación continúe durante los últimos meses del año, lo que ayuda a explicar sus expectativas de mayor cautela crediticia.
Menos solicitudes de hipotecas y préstamos: por qué cae la demanda
El endurecimiento de la financiación coincide con una disminución del interés de familias y empresas por solicitar dinero prestado. La demanda de crédito cayó en los tres segmentos analizados durante el tercer trimestre de 2026, aunque el retroceso fue especialmente intenso en las hipotecas destinadas a la adquisición de vivienda.
Según la encuesta del Banco de España, los bancos identifican el nivel más elevado de los tipos de interés como la principal razón de esta caída. En el caso de las hipotecas, también influyen las peores perspectivas del mercado inmobiliario, que pueden llevar a algunos compradores a retrasar la decisión de adquirir una vivienda.
El informe del BCE refleja que España se encuentra entre los países donde más ha disminuido la demanda hipotecaria. En concreto, el porcentaje neto de entidades que registraron una caída de las solicitudes alcanzó el 40% en España, frente al 27% en el conjunto de la eurozona. Esta cifra no significa que el número total de hipotecas solicitadas haya descendido un 40%, sino que representa el saldo de respuestas de los bancos que detectaron una reducción frente a aquellos que observaron un aumento.
En cuanto a las empresas, la menor demanda de financiación se concentró en las pequeñas y medianas compañías y en los préstamos a largo plazo, mientras que las grandes empresas registraron un ligero incremento de las solicitudes. Los criterios de aprobación para la financiación empresarial se mantuvieron estables en España, aunque las condiciones económicas de los préstamos también se encarecieron.
Qué requisitos revisa el banco antes de conceder un préstamo
Ante este escenario, las personas que necesiten financiación deberán prestar especial atención a su situación económica antes de presentar la solicitud. El Banco de España recuerda que las entidades están obligadas a evaluar la solvencia del cliente, un procedimiento que permite comprobar si dispone de capacidad suficiente para devolver el dinero dentro del plazo establecido.
Entre los principales aspectos que pueden analizar los bancos se encuentran:
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Ingresos y estabilidad laboral: nóminas, tipo de contrato, antigüedad en el empleo o ingresos profesionales en el caso de autónomos.
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Nivel de endeudamiento: hipotecas, préstamos personales, financiación de vehículos y otras obligaciones económicas pendientes.
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Historial crediticio: cumplimiento de pagos anteriores y posibles incidencias relacionadas con deudas.
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Capacidad de devolución: proporción de los ingresos que se destinará a pagar las cuotas, teniendo en cuenta los gastos habituales del hogar.
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Garantías y ahorros: patrimonio disponible, aportación inicial y, cuando proceda, avales u otras garantías.
Para realizar estas comprobaciones, las entidades pueden consultar la Central de Información de Riesgos del Banco de España (CIRBE), una base de datos que recoge información sobre préstamos, créditos, avales y garantías de los clientes. Este registro no es una lista de morosos, pero permite conocer el endeudamiento acumulado de una persona y valorar el riesgo de concederle financiación adicional.
El Banco de España recuerda que los ciudadanos pueden consultar gratuitamente su propio informe de riesgos de la CIRBE, una opción útil para comprobar qué información financiera figura registrada a su nombre y solicitar la corrección de posibles errores.
Cómo mejorar las posibilidades de conseguir financiación bancaria
Aunque los bancos estén endureciendo determinadas condiciones, solicitar un préstamo no implica necesariamente recibir una negativa. La decisión dependerá de la situación económica del cliente, del importe solicitado, del plazo de devolución y de la política de riesgos de cada entidad.
Una de las recomendaciones principales es revisar las deudas existentes antes de solicitar nueva financiación, ya que disponer de demasiados pagos mensuales puede reducir la capacidad de devolución que aprecia el banco. También resulta conveniente presentar información laboral y económica actualizada y calcular previamente cuánto dinero podría destinarse a las nuevas cuotas sin comprometer los gastos esenciales.
Otro aspecto importante es comparar las condiciones ofrecidas por diferentes entidades. El Banco de España recomienda prestar especial atención a la Tasa Anual Equivalente (TAE), ya que permite comparar el coste de distintas ofertas teniendo en cuenta los intereses y determinados gastos y comisiones. También conviene comprobar el importe total que se devolverá, la duración del contrato y las posibles condiciones de vinculación.
Alargar el plazo de devolución puede reducir la cuota mensual, pero normalmente incrementa los intereses totales que se pagan por el préstamo. Por tanto, una financiación aparentemente más cómoda no siempre resulta la más barata. Del mismo modo, las ofertas de créditos rápidos pueden presentar costes elevados, por lo que es recomendable examinar las condiciones antes de contratarlas.
Los bancos prevén más restricciones para finales de 2026
Las previsiones para el último trimestre del año apuntan a que el acceso al crédito podría seguir complicándose para los hogares españoles. La Encuesta de Préstamos Bancarios señala que las entidades esperan endurecer moderadamente los criterios de concesión para las familias, mientras anticipan nuevas caídas de la demanda tanto en hipotecas como en préstamos al consumo y financiación empresarial.
Para las empresas, los bancos españoles prevén mantener estables los requisitos de aprobación, aunque persiste la incertidumbre sobre el coste de financiación. En el conjunto de la eurozona, las expectativas del BCE apuntan a un endurecimiento adicional de los criterios para empresas, hipotecas y préstamos personales, motivado principalmente por la percepción de riesgos y las condiciones económicas.
Por ahora, la principal diferencia está entre pagar más por un préstamo y encontrar mayores obstáculos para conseguirlo. Durante el tercer trimestre de 2026, el encarecimiento de los intereses afectó a las tres modalidades de financiación, pero el endurecimiento de los criterios de aprobación en España se concentró en los créditos al consumo.
La situación podría cambiar durante los próximos meses si se cumplen las previsiones de las entidades financieras. Mientras tanto, los consumidores que estén pensando en pedir un préstamo deberán revisar su capacidad de endeudamiento, comparar las ofertas bancarias y tener en cuenta que las condiciones actuales pueden ser menos favorables que las disponibles meses atrás.