La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) anticipa una aceleración del crecimiento en América Latina el próximo año, con Perú y Argentina situándose a la cabeza entre las principales economías de la región.
De acuerdo con el informe “Perspectivas Económicas” difundido este miércoles, Perú será el gran mercado latinoamericano con mayor expansión tanto este año como el siguiente, con un avance del 2,9%. A continuación se situará Argentina, cuyo PIB aumentará un 2,8% en 2026 y un 3,5% en 2027.
En el caso de Perú, la OCDE señala que la actividad económica estará impulsada por la demanda interna, especialmente por el consumo de los hogares y la inversión, junto con unos términos de intercambio favorables.
Según el organismo, el crecimiento se mantiene “sólido” pese a “perturbaciones en el lado de la oferta”, entre ellas el impacto de “El Niño”, las restricciones en el suministro doméstico de gas y el encarecimiento de la energía derivado de la guerra de Irán.
“Se prevé que la inflación aumente temporalmente por encima del rango objetivo del Banco Central [de Reserva del Perú] antes de volver a situarse en el objetivo a medida que se disipen las perturbaciones en el lado de la oferta”, ha explicado el documento.
En cuanto a Argentina, la OCDE prevé que el crecimiento de los próximos dos años se apoye en la fortaleza exportadora de los sectores energético, minero y agrícola. La inversión privada se está viendo favorecida por un entorno de negocios progresivamente más propicio, aunque el consumo de los hogares continuará contenido por los elevados tipos de interés y la lenta mejora de los salarios reales.
El organismo añade que el repunte de los precios del petróleo frenará el proceso de desinflación y alerta de que una menor intensidad en la agenda de reformas podría minar la confianza y terminar afectando al consumo y a la inversión.
Colombia
Respecto a Colombia, la institución internacional proyecta que el PIB aumente un 2,4% en 2026, para luego moderar su avance en tres décimas en 2027, hasta el 2,1%.
“La elevada inflación, las condiciones monetarias restrictivas y la incertidumbre lastrarán la inversión y moderarán el consumo de los hogares, mientras que los déficits fiscales, que siguen siendo elevados, continuarán respaldando la actividad”, ha indicado.
El encarecimiento del crudo impulsará de forma transitoria los ingresos por exportaciones, pero al mismo tiempo intensificará las presiones inflacionistas, a lo que se sumarán la inflación de servicios y la indexación del salario mínimo.
La OCDE advierte de que los riesgos para el escenario macroeconómico se orientan a la baja, debido a la persistencia de la inflación, posibles retrasos en la consolidación de las cuentas públicas y una demanda externa más débil en un contexto global volátil.
Chile
Para Chile, la OCDE calcula un crecimiento del 1,7% en 2026, que se acelerará hasta el 2,5% en 2027, apoyado en el consumo privado y la inversión. No obstante, el incremento de los costes energéticos, el endurecimiento de las condiciones financieras y la política fiscal ejercerán presión sobre la actividad.
La institución prevé que la inflación repunte de forma transitoria por el aumento de los costes de los combustibles y del transporte, aunque se moderará del 3,8% en 2026 al 3,2% en 2027. Los riesgos se inclinan a la baja ante una posible prolongación de la crisis energética, una menor demanda externa y un entorno financiero más restrictivo.
Brasil
En el caso de Brasil, la mayor economía de la región, la OCDE estima un crecimiento del 1,6% en 2026, que se incrementará hasta el 2,1% en 2027. Según el informe, las exportaciones serán el principal sostén del avance del PIB gracias a las materias primas y a una fuerte demanda procedente de China.
El consumo privado continuará “resiliente” por la solidez del mercado laboral y la mejora de la renta disponible, aunque los tipos de interés elevados seguirán pesando sobre la inversión en 2026.
La inflación, por su parte, se reducirá de forma gradual pese a la incertidumbre asociada al conflicto en Oriente Próximo, hasta situarse en el 4,4% en 2026 y el 3,6% en 2027. Nuevas subidas en los precios de la energía y de los fertilizantes podrían limitar el crecimiento y reavivar las presiones inflacionistas.
México
Por último, la OCDE sitúa a México como la gran economía latinoamericana con el peor comportamiento previsto, con un aumento del PIB del 0,8% en 2026 y del 1,8% en 2027.
El organismo apunta que el desempeño macroeconómico estará sostenido por la demanda interna, mientras que los recortes en los tipos de interés irán estimulando poco a poco la inversión privada. Sin embargo, su recuperación será “paulatina” por la incertidumbre política, tanto doméstica como internacional.
“El consumo público y la inversión pública seguirán viéndose limitados por la consolidación fiscal en curso, aunque las exportaciones de equipos informáticos se mantendrán sólidas, el resto de las exportaciones se verán lastradas por los aranceles, la desaceleración del crecimiento en Estados Unidos y la incertidumbre mundial provocada por la evolución del conflicto en Oriente Próximo. La inflación caerá gradualmente hasta el 3,2% en 2027”, ha abundado.