El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha respaldado este sábado la decisión del Gobierno de sacar del mercado un 12% de la producción de aceite de oliva de la campaña actual, una actuación que ha calificado de “absolutamente necesaria, oportuna y basada en el derecho europeo”.
Planas ha insistido en que esta intervención persigue “asegurar que el conjunto del sector sea rentable” y salvaguardar al productor primario, de forma que pueda mantener márgenes de beneficio en un ejercicio de elevada producción. Según ha recordado, las previsiones de cosecha se sitúan en 1,6 millones de toneladas y se suman a unas existencias de 357.000 toneladas de la campaña anterior, lo que sitúa el volumen total próximo a los dos millones de toneladas, tal y como ha señalado la Delegación del Gobierno en una nota.
El titular de Agricultura ha puesto el foco en el olivar tradicional, “tan importante para muchos pueblos”, que soporta costes de producción notablemente superiores a los del modelo intensivo y superintensivo. “La medida está pensada para dar estabilidad al mercado y apoyar a quien más lo necesita”, ha remarcado, subrayando que la iniciativa responde a una solicitud planteada por las organizaciones agrarias y las cooperativas agroalimentarias.
Durante la celebración de la tradicional fiesta del primer aceite en Úbeda (Jaén), el ministro ha resaltado que la resolución de la Dirección General de Producciones y Mercados Agrarios, publicada ayer en el Boletín Oficial del Estado, es el resultado de “un trabajo riguroso, realizado durante meses, en el que se han analizado las campañas de aceite de oliva de los últimos 20 años, y que se base en el derecho europeo y nacional”.
El procedimiento de retirar del mercado una parte de la producción cuando existe superabundancia está recogido en el reglamento que regula el funcionamiento de la Organización Común de Mercados de la Unión Europea. Planas ha subrayado igualmente que esta decisión no repercutirá en los precios que paga el consumidor final y, en este contexto, ha pedido que “nadie aproveche esta ocasión para especular” y ha avisado de que el Gobierno “estará detrás para evitarlo”.
El ministro ha puesto también de relieve el amplio margen de crecimiento del aceite de oliva español en el comercio exterior, donde el año pasado se vendieron algo más de un millón de toneladas. Ha citado, entre otros factores favorables, la próxima rebaja de aranceles en China, del 10% al 5%, así como los acuerdos que la Unión Europea ha cerrado con Mercosur e India, que abren nuevas oportunidades para el sector.