¿Qué pasará con la inflación en los próximos meses? Los precios industriales aumentaron un 9,2% interanual en julio de 2026, 2,2 puntos más que en junio, cuando habían registrado un avance del 7,0%. Solo durante el último mes, los precios de los productos industriales fabricados y vendidos en España aumentaron un 3,0%, según los datos provisionales publicados este martes por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
El dato adquiere especial relevancia para anticipar posibles presiones inflacionistas porque el Índice de Precios Industriales (IPRI) mide los precios en el primer paso de comercialización, es decir, a salida de fábrica. No incorpora los gastos posteriores de transporte y comercialización ni el IVA, por lo que permite observar cómo evolucionan los precios antes de que los productos alcancen al consumidor final.
Sin embargo, el 9,2% del IPRI no significa que los precios del supermercado vayan a subir en esa proporción. El desglose del indicador muestra una evolución muy desigual: mientras la energía registra un fuerte encarecimiento, los bienes de consumo presentan una subida interanual mucho más moderada e incluso se abaratan respecto al mes anterior.
La energía dispara los precios industriales un 20,8%
La principal presión sobre los precios industriales procede de la energía, que se encareció un 20,8% respecto a julio de 2025. La subida es todavía más significativa al observar únicamente la evolución del último mes: los precios energéticos aumentaron un 9,1% respecto a junio.
El comportamiento contrasta con el resto de grandes categorías industriales. Los bienes intermedios registraron una subida anual del 6,8%, mientras que los bienes de equipo se encarecieron un 2,3%. Estos últimos permanecieron sin cambios respecto a junio y los bienes intermedios se abarataron un 0,2% en términos mensuales.
| Categoría | Variación mensual | Variación anual |
|---|---|---|
| Índice general | +3,0% | +9,2% |
| Bienes de consumo | -0,2% | +0,7% |
| Bienes de equipo | 0,0% | +2,3% |
| Bienes intermedios | -0,2% | +6,8% |
| Energía | +9,1% | +20,8% |
El resultado muestra que el fuerte incremento del índice general está muy condicionado por la energía. No existe, por tanto, un encarecimiento del 9,2% repartido de manera homogénea entre todos los productos industriales.
Los bienes de consumo contienen por ahora la presión
La categoría que ofrece una referencia más próxima a los productos destinados finalmente a los hogares presenta una situación considerablemente más moderada. Los precios industriales de los bienes de consumo aumentaron un 0,7% interanual en julio, muy lejos del 9,2% del índice general.
Además, respecto al mes inmediatamente anterior, los bienes de consumo abarataron sus precios un 0,2%. La evolución mensual resulta especialmente significativa frente al incremento del 9,1% registrado simultáneamente por la energía.
El dato no permite concluir que los productos del supermercado vayan a abaratarse, porque entre los precios industriales y los precios finales intervienen numerosos factores. Pero tampoco respalda por ahora la idea de que el 9,2% registrado por el IPRI vaya a trasladarse automáticamente a la cesta de la compra.
¿Puede terminar llegando la subida al supermercado?
La principal vía de transmisión podría encontrarse precisamente en los costes que soportan las empresas. Un encarecimiento persistente de la energía puede repercutir sobre diferentes etapas de la cadena productiva, desde la fabricación y conservación hasta el transporte y la distribución.
También habrá que vigilar los bienes intermedios, cuyos precios son ahora un 6,8% superiores a los de hace un año. Esta categoría incluye productos que se incorporan posteriormente a otros procesos industriales, por lo que una presión prolongada sobre estos costes puede terminar afectando a la fabricación de bienes finales.
Pero el traslado no es inmediato ni necesariamente completo. La evolución de los precios finales dependerá también de factores como los márgenes de las empresas, la competencia, los contratos de suministro, los costes logísticos y la propia evolución de las materias primas. El IPRI debe interpretarse como un indicador de precios en origen y no como una previsión directa del IPC.
La inflación ya repuntó al 3,6% en julio
La publicación de los precios industriales llega después de que el IPC mostrara también una aceleración durante julio. La inflación se situó en el 3,6% interanual, cuatro décimas por encima de junio, mientras que la inflación subyacente aumentó una décima, hasta el 3,0%.
En este caso, el propio INE señaló especialmente al transporte y la vivienda. El transporte alcanzó una tasa anual del 6,2% debido principalmente al comportamiento de los combustibles y lubricantes, mientras que la vivienda registró un 5,7%, influida especialmente por la electricidad.
En cambio, alimentación y bebidas no alcohólicas bajaron un 0,7% respecto a junio, debido fundamentalmente al descenso de los precios de frutas y frutos de cáscara y de hortalizas, legumbres y patatas. Es decir, el fuerte componente energético que aparece ahora en los precios industriales todavía no se tradujo en julio en una subida mensual general de los alimentos que compran los hogares.
El IPRI alcanza el 9,2% después de fuertes oscilaciones en 2026
La evolución de los precios industriales durante este año ha sido especialmente irregular. El IPRI comenzó enero con una tasa interanual del -2,8% y descendió hasta el -6,9% en febrero. En marzo volvió a terreno positivo con un 3,1% y posteriormente escaló al 8,6% en abril y al 10,5% en mayo.
En junio la tasa se moderó hasta el 7,0%, pero el dato provisional de julio vuelve a elevarla al 9,2%, uno de los niveles más altos registrados en lo que va de 2026. Hace exactamente un año, en julio de 2025, la tasa anual era de apenas el 0,4%.
Los próximos datos permitirán comprobar si el incremento energético persiste y comienza a extenderse con mayor intensidad hacia otras categorías. Por ahora, el IPRI lanza una señal clara de presión en los costes industriales, pero no permite afirmar que se avecine una nueva subida generalizada en el supermercado: frente al 9,2% del índice general y el 20,8% de la energía, los bienes de consumo avanzan únicamente un 0,7% interanual y retroceden un 0,2% respecto a junio.