El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha defendido que es “falso” que el Ejecutivo haya engañado a la Unión Europea con la sustitución del sistema LZB por el ERTMS en la línea Madrid-Sevilla, donde se produjo el accidente de Urda (Toledo).
En una comparecencia ante los medios en la sede del Ministerio, Puente ha expuesto las razones del retraso en el reemplazo del sistema LZB por el ERTMS en el corredor Madrid-Sevilla, una actuación que inicialmente estaba programada para abril de 2026.
El responsable de Transportes ha rechazado de forma rotunda las acusaciones de haber inducido a error a las instituciones comunitarias sobre la puesta en servicio del ERTMS, recalcando que “a la Unión Europea no se le engaña, se le aportan certificados de finalización de obra”.
Según ha precisado el ministro, en este proyecto lo que se ha remitido a Bruselas es “el certificado de recepción provisional de la colocación física del ERTMS en junio del año 2026”.
Al mismo tiempo, Puente ha insistido en que las labores de migración al nuevo sistema de señalización no han tenido “nada que ver con el accidente”, con lo que ha querido cerrar cualquier duda sobre una posible influencia de las obras de modernización en el siniestro ferroviario.
Falta superar algunas pruebas
El titular de Transportes ha puntualizado que, aunque el equipamiento del ERTMS ya está instalado a lo largo de toda la línea, todavía no está operativo porque su entrada en servicio exige completar dos etapas: primero una fase de ensayos y verificaciones en laboratorio y, después, la obtención de la autorización de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria.
El ministro ha remarcado que España ha decidido “compatibilizar la prestación del servicio con las obras de reforma o mejora de todas las líneas”, y ha señalado que “la instalación del ERTMS II se ha producido mientras se prestaba el servicio” y que “no se ha interrumpido en ningún caso para realizar las obras de implantación del servicio”.
Puente ha explicado que la mayor parte de las tareas de despliegue se llevan a cabo “fundamentalmente por las noches en banda de mantenimiento y en el caso de las pruebas, por las noches en fin de semana”, lo que ha permitido que la línea haya seguido funcionando durante todo el proceso de actualización tecnológica.
En relación con las dudas sobre si se estaban efectuando pruebas del ERTMS en el momento del accidente, el ministro ha sido contundente al asegurar que “esas pruebas ya habían concluido y estaban en el laboratorio” cuando se produjo el siniestro.
Puente ha reiterado que “no se estaban realizando pruebas con el ERTMS ni se estaban realizando en ese momento ninguna obra relacionada con el mismo que haya podido incidir en la causación o concurrir en la causación del accidente”, descartando de nuevo cualquier vínculo entre los trabajos de implantación y lo ocurrido.
El ministro ha rememorado que el contrato para el cambio de sistema “se suscribe o se licita en el año 2021, se adjudica a una empresa” que “comienza a desarrollar la implementación del sistema, que es una implementación a lo largo de 470 kilómetros complejísima, puesto que hay que sustituir elementos físicos”.
Por último, el titular de Transportes ha avanzado que la previsión es que el sistema de señalización y seguridad ERTMS esté en funcionamiento en la línea Madrid-Andalucía en enero de 2027.