El consejero delegado de Iberdrola España, Mario Ruiz-Tagle, ha reclamado “transparencia” en torno a la denominada ‘operación reforzada’ bajo la que funciona el sistema eléctrico desde el apagón del 28 de abril de 2025, al entender que una herramienta concebida como respuesta de emergencia ha pasado a convertirse en algo “estructural”.
Durante su intervención en el Foro CREO, organizado por Cinco Días, Ruiz-Tagle explicó que, tras el cero eléctrico, Red Eléctrica de España (REE) puso en marcha “un nuevo modo de operación que entendemos que no está regulado para el operador del sistema” y que, además, “genera un coste para el sistema”.
“En consecuencia, lo que estamos pidiendo es que exista transparencia para ver ¿cuánto se programa? ¿Por qué se programa? ¿En qué momento se programa? Porque evidentemente que nos preocupa”, señaló el directivo, reclamando claridad sobre los criterios que se aplican en este nuevo esquema operativo.
Ruiz-Tagle subrayó que este “coste adicional” en el sistema eléctrico recae “en mayor medida” sobre los consumidores acogidos a la tarifa regulada PVPC y sobre los industriales indexados al precio 'spot', ya que la mayoría de los hogares y empresas cuentan con contratos a largo plazo. A su juicio, “lo lógico es que se reconozca, cómo se hace en otros países de Europa”.
“Si lo que tenemos que dejar a veces es dejar de ser España la excepción europea en muchas cosas, que después terminamos arreglándolo”, apuntó, defendiendo una alineación con las prácticas regulatorias de otros mercados comunitarios.
El ejecutivo de Iberdrola España consideró también imprescindible acelerar las inversiones tecnológicas pendientes en la red de transporte para reducir estos desequilibrios y sus sobrecostes, apostando por desplegar más equipos statcoms y compensadores síncronos en lugar de limitarse a gestionar restricciones técnicas ya existentes.
ALERTA DE CUALQUIER INTENTO DE “DEMONIZAR” LA DEMANDA
Ruiz-Tagle defendió igualmente la necesidad de acometer inversiones de gran calado en las redes de distribución, con el objetivo de poder atender el crecimiento de la nueva demanda industrial y tecnológica, y advirtió frente a cualquier intento de “demonizar” la demanda eléctrica.
En relación con la propuesta de regulación del Gobierno para los centros de datos, sostuvo que España debe aprovechar la “virtud de haber generado una atracción en la Península Ibérica sobre una reducción de los precios de la energía, recurriendo a un recurso autóctono, como son la generación eólica, hidráulica y fotovoltaica”.
Recordó, además, que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha formulado recomendaciones “muy en línea” con lo que plantea el sector de los 'data centers' y las compañías eléctricas, y recalcó que, aunque los centros de procesos de datos se ubiquen en España o en otros países, “lo que no va a cambiar es el precio del dato”.
“La industria digital, que es la industria del siglo XXI y del futuro, lo que va a depender mucho es del costo al que seamos capaces de procesar ese dato”, añadió, subrayando la importancia del coste energético en la competitividad digital.
Como referencia internacional, citó el caso del Reino Unido, donde se prioriza “al que está listo” para conectarse a la red y se impulsan inversiones anticipatorias, por delante del criterio cronológico del primero que solicitó acceso. “Allí han dicho, mira está muy bien que usted haya sido el primero pero ahora le vamos a dar prioridad al que está listo, al que había pedido en el quinto o en el sexto lugar, pero ya está listo para conectarse”, concluyó.